Un marteño exige medidas para evitar que su casa se derrumbe

Carlos Bago culpa al viejo alcantarillado, y el Ayuntamiento, a la falta de mantenimiento

29 ene 2020 / 16:25 H.
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Carlos Bago es un vecino de Martos desesperado. No en vano, lleva desde hace más de ocho años luchando por que se solucionen los problemas de humedades y filtraciones de agua que provocan numerosas grietas en su casa, sita en el número 12 de la calle Huertas. En abril de 2018, el juzgado contencioso-administrativo número 2 de Jaén condenó al Ayuntamiento marteño a indemnizar a este vecino con cerca de 6.000 euros por quedar “debidamente acreditado”, tal y como se refleja en la sentencia, “que las humedades y daños originados en la fachada y vivienda del actor han sido originadas por ciertos hechos relacionados a la falta de acometimiento del imbornal, como así se acredita con el informe del jefe de Servicios de aguas de fecha 11 de octubre de 2017”. Hoy, cerca de dos años después de ello, Bago sigue denunciando que los problemas persisten: “Es increíble que, habiendo una sentencia a mi favor, tengan la gallardía de no arreglar esto”, manifiesta.

Para conocer la situación en profundidad hay que remontarse al año 2011, cuando se abrió un socavón en la avenida Fuente de la Villa, paralela a la calle Huertas, como consecuencia del desgaste del firme también por problemas de humedad, algo que había ocurrido antes en la calle Lope de Vega. El motivo, que en el subsuelo de la zona se encuentra la bóveda del arroyo Fuente de la Villa, que fue enterrada en su momento sin que se renovaran sus galerías. El desgaste de estas a lo largo de los años provocó contratiempos como aquellos, pero no fueron los únicos efectos negativos derivados de esa circunstancia. De hecho, a partir de ese momento fue cuando empezaron los problemas en el domicilio de Bago, según asegura este vecino. Desde el Ayuntamiento se acometieron durante varios años diversos trabajos para que no aparecieran más socavones, pero las filtraciones de agua, la humedad y las grietas no desaparecieron de la vivienda en cuestión de la calle Huertas. De hecho, la citada sentencia alude a “la falta de las conexiones de elementos de evacuación de aguas de la vía pública con la red municipal de saneamiento”.

Bago explica que, tras trasladar la situación al Ayuntamiento y no conseguir soluciones, decidió presentar la denuncia que dio pie a la citada sentencia favorable al vecino. En un informe pericial posterior se indica que, en el verano de 2018, en una de las esquinas de la calle, antes de alcanzar el callejón Sanz Cosme y frente al domicilio de este marteño, se dispuso un imbornal que, sin embargo, no dio fin al problema, “ya que, si bien recoge parte del agua que proviene de las calles Llana Baja, General Canis y principio de la calle Huertas, no se ha resuelto de forma correcta la evacuación de esta agua de lluvia a la red de saneamiento principal”. Según se explica, este imbornal de la calle Huertas se conectó a la bóveda que discurre bajo el callejón Sanz Cosme, lo cual provocó que a la canalización se añadiera un nuevo aporte de agua a pesar de que esta “no está dotada de la suficiente estanqueidad para evitar pérdidas de agua y aporte de humedad al terreno” y, por ende, a las viviendas cercanas, como la de Bago. Por último, el perito indica en el documento que “es necesario” acometer obras de encauzamiento de las aguas que discurren por esa zona a través de una tubería de PVC.

Por su parte, el concejal de Urbanismo marteño, Emilio Torres, asegura que el Ayuntamiento “ha ido emitiendo en los últimos años distintas órdenes de ejecución en materia de conservación y mantenimiento de ese edificio para que su estado no suponga daños ni personales ni materiales en la vía pública”, pero que, “ante el incumplimiento de estas órdenes por parte del propietario del inmueble y denunciante, se sigue la tramitación del expediente urbanístico en plazo y forma para la ejecución subsidiaria o, en su caso, declarar el estado de ruina física del inmueble”. Al respecto, Bago defiende que rehabilitar el edificio no serviría de nada: “¿Para qué voy a arreglar las paredes si luego van a volver a salir grietas? Primero hay que rehabilitar el sistema de alcantarillado. Si eso no se hace, cualquier trabajo de mantenimiento será totalmente inútil”.

El edil zanja el asunto indicando que se están ejecutando en la actualidad obras en la zona de la Fuente de la Villa, pero que estas “no guardan relación alguna ni con la sentencia ni con el edificio objeto de litigio hace unos años”, sino que se ejecutan a través de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible (Edusi) Progresa Martos 2020 “bajo unos estrictos criterios de peatonalización y accesibilidad del entorno de la plaza Fuente de la Villa”. Por último, señala que en el proyecto se incluye la sustitución de los antiguos colectores de la zona, algo que señala que es habitual en cualquier obra “en aras de racionalizar los trabajos y para evitar en el futuro tener que cambiar esos colectores”.

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