Tal y como publicó este periódico hace diecisiete años, el 11 de julio de 2009: El ruido de las maletas al arrastrar por las aceras se sumó a la banda sonora de Baeza. La estampa de la ciudad la conformaban los jóvenes recién salidos de la Academia, acompañados por sus familiares, engalanados, también, para la ocasión. La 114-B promoción de guardias civiles, 1.997 hombres y 300 mujeres, recibió sus despachos y conoció su destino de prácticas ante más de cinco mil personas, que no quisieron perderse la entrega de diplomas de la Academia de la Guardia Civil de Baeza. El director general de la Policía y de la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez López, presidió la entrega de diplomas. Resaltó los esfuerzos del Gobierno por reforzar y mejorar el conjunto de las Fuerzas de Seguridad del Estado y se refirió a la oferta de empleo público, que convoca 4.957 plazas, de las que 2.328 son para la Guardia Civil. Manifestó que, con ellos, se le da continuidad al esfuerzo realizado durante la última legislatura, en la que se incorporaron 156.000 nuevos agentes al conjunto de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Hizo hincapié en el Plan Estratégico de la Policía y de la Guardia Civil, encaminado a aumentar la eficacia de ambos cuerpos. “La prevención ocupará un lugar central para asumir los nuevos riesgos del mundo globalizado”, expresó, como el terrorismo o los movimientos migratorios masivos, citó entre otros asuntos. Resaltó la importancia de la especialidad, y recordó las unidades de alta especialización de la Guardia Civil en materias como el crimen organizado, los delitos urbanísticos o en la atención de menores y mujeres. Reforzar la coordinación entre los cuerpos, es uno de los retos, así como la futura ley de personal.
Durante el acto, los veteranos rememoraron “los primeros días”, de academia. Su director, Adolfo Gómez Rico Romero del Hombre Bueno, transmitió confianza a la nueva hornada de guardias y les instó a preservar la imagen del Cuerpo. El primero de la promoción del año pasado, Diego Martínez, recibió una condecoración de manos del secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías. Además del consejero Antonio Ávila, hicieron entrega de los despachos, el subdelegado del Gobierno, Fernando Calahorro; la delegada de la Junta, Teresa Vega; el presidente de la Diputación, Felipe López; los alcaldes de Úbeda y Baeza, Marcelino Sánchez y Leocadio Marín, y los diputados Sebastián Quirós y Paco Reyes, entre otros. Algunos padres, miembros del Cuerpo o del Ejército, participaron, asimismo, en la entrega. Después, abrazos y lágrimas de despedida pusieron fin a la jornada