Tal y como publicó este periódico hace dieciocho años, el 27 de agosto de 2008, se acabó. El XIII Curso y Festival de Música “Ciudad de Jamilena”, que creó el jamilenúo Miguel Ángel Colmenero, fue clausurado por la delegada de Educación, Angustias María Rodríguez, que estuvo acompañada en el acto por el alcalde, José Cazalla; Manuel Alcázar Molina, director del Secretariado de Formación Permanente de la UJA; Isabel María Ayala, directora académica; José Soto, director del curso, e Isabel Hernández, subdirectora. La delegada de Educación destacó el entusiasmo con que cada año el municipio aborda la organización de los cursos: “Una actividad que supone la puesta al día en la actividad musical. Estas clases son una especie de puente entre los cursos escolares y los alumnos reciben una formación académica complementaria a cargo de prestigiosos profesores”. Hizo mención especial a los cerca de tres mil alumnos que estudian en los diez Conservatorios de Jaén, tres de ellos profesionales, y a la ausencia de Guillermo González, profesor de piano, reclamado para un concierto en Pekín coincidiendo con las Olimpiadas al estar considerado uno de los mejores veinte pianistas del mundo: “El profesorado es clave en este curso. Su calidad es un gran reclamo para los alumnos que acuden a Jamilena atraídos por su categoría profesional”. Asimismo, resaltó la importancia de la inclusión de nuevas disciplinas como la guitarra flamenca, a cargo de José Rojo, que ese año contó además con la faceta del acompañamiento al cante y al baile con la colaboración de un cantaor y una bailaora. Agosto era un mes especial para Jamilena ya que sus centros escolares bullían al son de la música. El objetivo, según destacó el alcalde jamilenúo era que todas las disciplinas importaban en el municipio en un corto plazo de tiempo. La mañana fue día de despedidas, pero también de hasta el año que viene. Los profesores comentaron entre ellos el avance que habían experimentado algunos alumnos de un año para otro, en algunos casos acudían a Jamilena desde la primera edición. La despedida se cerró con los himnos compuestos por Colmenero, el del curso y el de la ciudad. Alumnos y profesores, compañeros de verdad los profes eran superiores y nosotros... a estudiar... una letra entre la jocosidad estudiantil y el respeto que a los alumnos les merecían sus docentes.