Tal día como hoy en 2004 publicábamos: Una mujer da a luz en Bailén en su traslado para ser expulsada a su país natal

La Policía Nacional llevaba a Claudia, de Rumanía, desde Córdoba a Madrid cuando tuvo que detenerse en un restaurante de madrugada por que la joven se puso de parto

15 ene 2026 / 16:30 H.
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Tal y como publicó este periódico hace veintidós años, el 15 de enero de 2004, Claudia M. y Viorel I. formaban una joven pareja de ciudadanos rumanos que representaban la viva imagen de un milagro. Tras tres meses de estancia irregular en España, fueron trasladados desde Córdoba por dos agentes de la Brigada de Extranjería esa ciudad hasta Madrid para la expulsión a su país. Por la noche, la joven, de 19 años y en estado de gestación de seis meses, se sintió indispuesta. Dijo que necesitaba ir al baño. Los policías, vestidos de paisano, se detuvieron en el Restaurante San José de Bailén, el primer establecimiento que encontraron abierto. Tras identificarse, pidieron a las empleadas que la joven rumana pudiera usar el servicio.

Minutos después, escucharon gritos en el interior del aseo. Claudia estaba de parto. María Eugenia Benavides, una mujer colombiana que trabaja en el bar, entró al servicio en auxilio de la joven. Se la encontró semidesnuda y pleno alumbramiento de un niño. De hecho, el bebé ya asomaba la cabeza. María Teresa, otra trabajadora, llamó entonces al 061 y cogió unos manteles para poder limpiar a la muchacha que estaba dando a luz en el suelo de los servicios. En apenas cuatro minutos, el niño había nacido.

“Hubo unos instantes en los que me puse nerviosa porque la bolsa se le había quedado pegada al cuerpo y no podía respirar. Con mis manos le rompí la bolsa y le moví un poco. De pronto, tanto él como yo rompimos a llorar. El niño porque empezaba a vivir. Yo, simplemente de emoción”, relató María Eugenia Benavides. Y añadió: “Los policías estaban mucho más nerviosos que yo. No sabían lo que hacer. Gracias a Dios, todo salió bien”. Instantes después, llegaron los servicios médicos que le practicaron los primeros auxilios. Le cortaron el cordón umbilical y le realizaron las prácticas de reanimación. La mujer colombiana mantuvo al niño en brazos, envuelto en un mantel del restaurante, mientras los jóvenes padres se disponían a entrar en la ambulancia. Posteriormente, la joven, su compañero y el bebé fueron trasladados al Hospital San Agustín de Linares, donde quedaron ingresados. Su estado de salud fue satisfactorio. La parte más bonita de la historia es que Ilie ya hizo el primer regalo a sus padres. El comisario jefe de Córdoba, Federico Cabello de Alba, decretó la inmediata puesta en libertad de Claudia y Viorel por cuestiones humanitarias, una vez que fue informado de la incidencia por los dos agentes de la Brigada de Extranjería: “Nos dijo que estaba embarazada de seis meses. No esperábamos este desenlace”, aseguró el comisario. Para Claudia y Viorel se abrió una nueva vida gracias a la inesperada llegada de su hijo Ilie.

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