Tal y como publicó este periódico hace veintidós años, el 16 de octubre de 2004, la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas descubrió nuevos rostros en otra vivienda de Bélmez de la Moraleda. Durante una investigación llevada a cabo entre los días 25 y 28 de septiembre, el presidente de la Sociedad, Pedro Amorós, y otros miembros de su equipo, descubrieron veintiún nuevos rostros conocidos con el nombre de “teleplastias” en el argot parapsicológico. Los investigadores realizaban en el municipio de la comarca de Mágina unos experimentos “de control” en el domicilio de la recientemente fallecida María Gómez Cámara, donde desde 1971 han aparecido varias de estas “caras”, junto a representaciones de cuerpos completos e incluso cabezas de animales. A requisito de otra vecina, sobrina de la anterior, decidieron realizar alguna grabación de psicofonías y otros análisis en casa de esta mujer, precisamente donde nació María. En el suelo de la cuarta planta los expertos se encontraron con la aparición de teleplastias de características similares a las ya conocidas. Los nuevos rostros “parecían estar desarrollándose y estaban sólo medianamente definidos”, explica Pedro Amorós. En un posterior examen, el pasado día 6, las caras presentaban “la nitidez de un dibujo realizado a lápiz, y se podían ver perfectamente los rasgos y algunos sombreados”, insiste el presidente de la Sociedad. En este sentido, Pedro Amorós concreta que dichos rostros parecen vincularse con los primeros “en cierta medida”, porque en la casa donde han aparecido nació María Gómez Cámara y habitó hasta que cumplió los 22 años. De momento, los expertos investigan el fenómeno con cautela, por lo que la casa permanecerá cerrada mientras se realizan los últimos exámenes y experimentos “con el fin de evitar la alteración del fenómeno, aún en sus primeras fases de formación”, añadió Pedro Amorós. El presidente de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas aseguró, igualmente, que la presencia de las “teleplastias” parece representar un “traslado del fenómeno” de la casa donde vivía María a la que nació. “Lo mejor de todo es que han aparecido en la cuarta planta no en el entresuelo. Se trata de una vivienda reformada por sus habitantes, aunque la parte donde están las caras es de cemento, igual a la que encontramos donde vivía María Gómez”, apostilló Amorós. Incluso, el propio Ayuntamiento ha sacado del sótano unas pruebas, en placas de cemento echado por los albañiles, donde también se aprecian rostros en formación. Los vecinos más viejos del municipio recuerdan que la zona donde han aparecido las caras está “justamenteencima de la habitación donde dormía María” durante su estancia en la vivienda de la calle Cervantes. En el municipio, el descubrimiento ha hecho que los ciudadanos recuperen el interés por el fenómeno. Hasta tal punto que Pedro Amorós hace un llamamiento a la prudencia y a la calma. “Estamos investigando el asunto y por eso mantenemos la casa cerrada, con la intención de que no se alteren las condiciones del lugar”, apuntó. Bélmez de la Moraleda cobró una inusitada popularidad en agosto de 1971 cuando en el suelo de la cocina de la casa de María Gómez comenzaron a aparecer rostros enigmáticos sin explicación posible. El fenómeno, del que se hicieron eco los más importantes parapsicólogos, ha llegado, incluso, a superar el fallecimiento de la mujer.