Cielo nocturno “de primera”

El Ayuntamiento de Santiago-Pontones potencia la observación astronómica

03 ene 2016 / 10:27 H.

Don Domingo, una aldea de Santiago-Pontones situada a más de mil quinientos metros de altitud, es uno de los lugares preferidos de observación para muchos aficionados del cuadrante sureste de la Península Ibérica. Les compensa la relativa lejanía de los mayores núcleos de población por la calidad excepcional del cielo, imposible de conseguir cerca de sus poblaciones de origen.

La Agrupación Astronómica Sirio de Málaga realizó varias mediciones —la últimas en julio y agosto del 2015— como parte del Proyecto NixNox, propuesto y apoyado por la Sociedad Española de la Sociedad Española de Astronomía (SEA) con el fin de localizar lugares de España donde se pueda disfrutar de contraste entre la oscuridad y las estrellas.

El punto de observación actual y futuro de los cuerpos celestes se encuentra en la parte casi llana de la cima de una pequeña loma junto al restaurante-casa rural-albergue de Don Domingo, a unos 1.550 metros sobre el nivel del mar. Desde el privilegio lugar se disfruta de una amplísima vista panorámica del horizonte en todas direcciones.

La recogida de datos realizadas confirman la calidad del cielo de Don Domingo, pues posee el récord absoluto hasta el momento de oscuridad del cielo en el cénit de todos los lugares de observación recopilados en “NixNox”.

Con estas premisas, el Ayuntamiento de Santiago-Pontones, en colaboración el área de Turismo de la Diputación de Jaén, promoverá la Certificación Starlight de Parque Estelar y de un Estelario para esta zona del término, pues es un recurso con un enorme potencial y a desarrollar como zona de atracción de visitantes.

Además, todas las indicaciones realizadas por las agrupaciones astronómicas ayudarán y serán de gran utilidad para evaluar el mejor modo de preservar o recuperar, e incluso expandir, un atractivo todavía poco explotado en la comarca de la Sierra de Segura. Los parques estelares son lugares situados en zonas donde sus municipios salvaguardan su cielo nocturno y que permiten desarrollar en ellos actividades de observación, culturales o lúdicas, relacionadas a hechos astronómicos —paso de cometas, eclipses, alineación de planetas o lluvias de estrellas—. En definitiva, se trata de “miradores abiertos al firmamento”, con el fin de promover la afición por la contemplación del cielo y los saberes astronómicos. Los estelarios son infraestructuras permanentes, que se instalan en lugares con un cielo limpio y oscuro y que permiten desarrollar actividades de divulgación y educativas relativas a la astronomía.