Recompensa para la buena gestión local en Chilluévar

El pequeño municipio gasta los 66.000 euros de superávit de 2017

16 dic 2018 / 11:34 H.

Como en la fábula de la hormiga y la cigarra, mientras otros ayuntamientos hacían dispendios el de Chilluévar —con apenas 1.500 habitantes— se dispone a vivir con placidez el invierno gracias a lo economizado. El pueblo de la comarca de Cazorla ha podido gastar los 66.000 euros correspondientes al superávit de 2017. De ese dinero, 34.285,90 se destinan para la pavimentación de la pista del pabellón cubierto —una obra a la que le queda alrededor de una semana— y el resto, al acondicionamiento de caminos rurales —como los de Cerromesa, Calares y Zamoras—, intervenciones también a punto de concluir.

El alcalde, José Luis Agea, resalta que el secreto está en las cuentas “muy saneadas”, en las que de las arcas municipales sale menos de lo que ingresan. Cuentas muy saneadas. Tenemos un remanente de tesorería. La flexibilización de la normativa posibilita al equipo de Gobierno gastar en proyecto que repercuten en creación de empleo y benefician a la ciudadanía, ya que, por ejemplo, los carriles arreglados están practicables para la temporada de la aceituna y el pabellón permite practicar diversos deportes.

Agea dice que cuando él llegó en 2007 al cargo la situación ya era buena, pero que en estas últimas legislaturas ha mejorado. “Hemos ahorrado, pero también hemos invertido y hemos mantenido unos servicios de calidad”, subraya. Pero también hemos invertido. Menciona, por ejemplo la robotización del sistema de agua o de alumbrado público, con las consiguientes mejoras en la eficiencia y la reducción en el coste del consumo. Por ello, el dirigente municipal considera que el caso de Chilluévar es digno de ser estudiado.

Valora, en particular, que su Ayuntamiento se encuentra al día con el pago de las nóminas y a los proveedores. Esto último —apunta— supone que las empresas que suministran bienes o servicios lo hagan en unas condiciones ventajosas y competitivas para el erario chilluevense, conscientes del rápido pago de facturas. José Luis Agea, igualmente, presume de que la administración que preside carece, desde hace años, de deudas bancarias.

remanente. Uno de los aspectos más relevantes, como reconoce Agea, es la acumulación de un remanente total de tesorería que se aproxima al millón de euros, una cantidad destacada para un pueblo tan pequeño. Sin embargo considera “totalmente absurdo” que se les impida invertir el dinero de esa “hucha”. “Pagamos justos por pecadores. Esa cantidad que hemos ahorrado durante mucho tiempo podría repercutir en proyectos buenos para la población”, manifiesta, contrariado de que sus vecinos no puedan aprovechar ese remanente.