Otra fábrica dentro de Condepols

La compañía MV Industrial estrenará para enero, en una nave situada en la factoría, una línea de cosido de mallas

12 sep 2019 / 09:03 H.

Un empresario veterano, pero muy activo. El carolinense prepara un nuevo proyecto productivo en Alcalá la Real. A través de su empresa MV Industrial y en una nave perteneciente a esta compañía, aunque situada dentro de las instalaciones de Condepols —también de su propiedad—, pretende abrir una línea de cosido de mallas. En principio, se procesará las confeccionadas en Condepols, aunque con un proyecto abierto a hacerlo con género llegado desde otras firmas.

Se empezará con un turno, formado por cuatro personas. El objetivo es que la fábrica eche a andar en enero. La compra de la maquinaria, procedente de Italia, supone una inversión de unos 200.000 euros, a la que hay que unir la adaptación de las instalaciones, que tendrán acceso directo desde la Avenida de Iberoamérica. ¿De dónde saldrá el personal? Existe un acuerdo con la Cruz Roja para poner en marcha, en octubre y noviembre, un curso de formación. La propuesta permitirá hacer las contrataciones para el cosido de mallas y para el sacas, la otra actividad que tiene en marcha actualmente MV Industrial.

En los planes de Muriel se halla continuar con esta última labor, que comenzó a realizarse el pasado mes de mayo en Frailes. El responsable admite que hubo problemas “por meter gente sin experiencia”, de manera que la plantilla allí ha quedado, según sus datos, en quince personas, de modo que solo siguen los trabajadores “con experiencia”. Gracias al curso de Cáritas, realizará contrataciones de forma gradual. Sin embargo, es taxativo a la hora de anunciar que no habrá ampliación de la factoría frailera de MV Industrial, sino que las futuras fases se materializarán en Alcalá la Real. El presidente del consejo de administración muestra su decepción con la Administración local de ese pequeño pueblo de la Sierra Sur.

cambios. José Manuel Muriel precisa que Condepols vive, desde hace unos meses, un proceso de profesionalización de su gestión. De esta manera, detalla, a pie de fábrica está, como director, Luis Ureta, mientras que por debajo hay tres personas: Luis Gómez, director comercial —quien ya formó parte del organigrama en 2017, época dorada de facturación—; Fernando Anaya, responsable de la parte financiera y corporativa, y Marcial Martínez, encargado del área de comercial. “Yo me limitaré a venir a controlar los resultados cada quince días o cada mes. No vendré con tanta frecuencia como hasta ahora”, adelanta el presidente de Condepols.

Por el contrario, Muriel puntualiza que, a partir de este momento, dedicará más tiempo al proyecto para la adquisición de otras compañías del sector como fórmula de crecimiento “de manera importante”. “Llevamos mucho intentando ponerlo en marcha, pero aún no hemos concretado”, resalta. En este sentido, apunta que existen negociaciones y que intentará que el proceso se acelere próximamente, facilitado por el desahogo económico que vive el grupo empresarial alcalaíno.

Condepols, fundada en 1965, es un verdadero emblema de la industria de la Sierra Sur, tanto por su importancia para el empleo —varios centenares de puestos de trabajo directos e indirectos— como por su antigüedad, que la convirtieron en la “nave nodriza” de la que surgieron otras compañías del sector del plástico como Derprosa —hoy Taghleef Industries—. Después de complicadas vicisitudes, acontecidas la pasada década —cuando llegó a peligrar la continuidad de la factoría—, desde la adquisición por parte de José Manuel Muriel experimenta una etapa de tranquilidad y expansión. El producto más moderno es el de la madera tecnológica o plástica, usada como recubrimiento.