Los vecinos de Monte Lope Álvarez dicen “basta”. Cerca de seiscientos residentes han respaldado con firmas una protesta para exigir soluciones urgentes a los continuos microcortes eléctricos, los problemas de telefonía y el mal estado de una vía pecuaria en esta pedanía de Martos. “Estamos ya desesperados porque llevamos ya años denunciando estas cuestiones”, ha asegurado Sacri Marcos, presidenta de la asociación vecinal “El Monte”, antes de la entrega de los escritos en la sede de la Delegación Territorial de Agricultura en la capital.
Denuncian que los microcortes eléctricos se producen “casi a diario”, especialmente en épocas de verano. A pesar de durar tan solo unos minutos, acarrean caídas de Internet y de telefonía, así como averías en electrodomésticos y en negocios de la pedanía. “Cualquier persona que trabaja con ordenadores tienen que parar continuamente porque todo se bloquea y hay que reiniciar los sistemas otra vez”, sostiene Marcos.
Además, mantienen que la torre de telefonía de la zona no cuenta con un sistema de respaldo eficaz cuando se va la luz, dejando incomunicada a la población en estos momentos. “La luz vuelve rápido, pero la línea telefónica tarda mucho más”, explica la presidenta vecinal, poniendo énfasis en lo que ello supone para mayores, usuarios de teleasistencia o personas dependientes de dispositivos conectados. Sobre este asunto, el alcalde de Martos, Emilio Torres, sostiene que la infraestructura actual es “insuficiente para atender la demanda” y que insistirá en volver a reunirse con responsables de la Junta de Andalucía para hablar sobre ello. “Nunca tuve una respuesta favorable”, apostilla el primer edil en un comunicado.
La otra gran reivindicación afecta al Camino de Granada, una vía pecuaria que conecta Monte Lope Álvarez con pequeños núcleos y fincas agrícolas cercanas. Aunque legalmente debería disponer de una anchura de 75 metros, apenas llega a esa cifra, convirtiendo el paso de vehículos en una maniobra complicada y peligrosa. “Cuando se cruzan dos coches es prácticamente imposible circular con seguridad. A esto se añade que junto a la calzada, hay un canalón por donde bajan las aguas fecales del pueblo. Da miedo arrimarse porque no hay ni guardarraíles”, advierte Marcos de una situación que empeora durante la campaña de la aceituna, cuando aumenta considerablemente el tráfico de maquinaria pesada.
Desde la asociación aseguran que llevan más de dos décadas reclamando mejoras como esta última sin obtener respuestas claras por parte de las administraciones públicas. La presentación de esta recogida de firmas es tan solo el primer paso de los vecinos de Monte Lope Álvarez, que plantean más movilizaciones hasta lograr soluciones para solventar unos problemas que afectan diariamente a su seguridad, sus comunicaciones y su forma de vida.