La valentía delante de un toro implica un gran riesgo

Francisco Faya cuenta su cogida en Santiago como “una anécdota más”

23 ago 2019 / 11:14 H.

Como dicen las grandes figuras: “El mundo del toro es muy complicado”. Francisco Faya, santiagueño de 69 años y residente en Arroyo del Ojanco, comprobó la fuerza de este animal bravo durante el encierro del sábado en Santiago de la Espada. Afortunadamente, hoy cuenta la historia como “una anécdota más”. Faya explica que la primera vez que tuvo un encontronazo con una vaquilla fue a los 18 años, “la vaca me revolcó como quiso, pero claro no tenía la edad que tengo ahora”, comenta entre risas. Este camionero asegura que su pasión por los toros y los festejos de toda provincia le vienen desde antes de que tenga memoria y no hay feria cercana en su comarca que se pierda si tiene la ocasión de acudir.

Durante el encierro de la tarde del sábado, una de las reses coloradas se fijó en Francisco Faya. Este, sin tiempo para reaccionar, se vio sorprendido con el animal sobre él cuando ya estaba en el suelo. “Yo hice lo que haría cualquier torero, me di la vuelta y cuando estaba boca abajo con los brazos en la cabeza solo podía esperar a que alguien me lo quitara de encima”, explica con total naturalidad. Aunque parezca una historia normal, la realidad es que Faya estuvo a merced del toro y la fortuna le acompañó en todo momento. En la enfermería mandaron a Francisco al hospital, su hija decidió llevarlo al de su lugar de residencia, Manzanares, donde le hicieron todo tipo de pruebas y le confirmaron que no tenía ningún hueso roto. Con magulladuras y contusiones internas por todo el cuerpo, Faya cogió su camión al día siguiente (domingo) para cumplir con su trabajo como si no hubiera pasado nada.