La salud y la sexualidad, una perspectiva de género

La directora del curso incide en la importancia de la formación de los sanitarios

04 sep 2018 / 17:49 H.

La salud siempre suele enfocarse desde una perspectiva médica, sin tener en cuenta otras variables de igual importancia. Por esta razón, el curso “Salud sexual y reproductiva y desarrollo desde un enfoque de género y derechos humanos”, dirigido por la matrona y doctora por la Universidad de Granada María Casilda Velasco Juez, busca abordar estos puntos de vista tan necesarios.

“Tratamos de dar un enfoque de género y de derechos humanos. Tradicionalmente la salud sexual y reproductiva era una cosa muy médica y no se tenían en cuenta los derechos de las mujeres, los derechos reproductivos. Entonces este enfoque es interesante. Hablamos también de la violencia de género, que es uno de los derechos fundamentales de las mujeres y una de las lacras sociales que hay y, por otro lado, explicamos nuestra labor de cooperación”, apunta Velasco.

La directora del curso también afirma que muchas veces no se tiene en cuenta la diferencia de género, algo que es de vital importancia a la hora de abordar las enfermedades o los temas de salud, puesto que en muchas ocasiones existen diferencias a la hora de tratarlos dependiendo de si se es un hombre o una mujer.

“Diversas enfermedades se presentan de forma diferente en hombres y en mujeres y no lo hemos tenido en cuenta. La sintomatología de un infarto de miocardio se presenta de forma diferente en hombres y mujeres y la sociedad en general conoce los síntomas masculinos. Eso hace que las mujeres si tienen otros síntomas no vayan al hospital y, además, se diagnostican mucho más tarde los infartos de miocardio”, sostiene la matrona.

Por este motivo, defiende que es necesario formar a los sanitarios en estos asuntos, sobre todo relacionados con la mujer, y en abordarlos desde una perspectiva de género donde, además, se interesen por saber qué le ocurre a los pacientes.

“Cuando hacemos cursos con enfoque de género buscamos que el profesional no solo vea a la mujer que está enferma o embarazada, sino que atienda las necesidades que tiene y no solo pesarla y medirle la tensión. Tratamos de hacer que los sanitarios empiecen a preguntar. Profundizar en los problemas que tienen”, afirma Velasco.

Por otra parte, señala que es necesario que otros países cuenten con este tipo de formación y aprendan las técnicas que comienzan a tratarse aquí con el objetivo de seguir avanzando.

“Hemos ido a países de África para formar a personas. Esta formación funciona muy bien. Hemos hecho expertos universitarios en salud sexual y reproductiva”, añade la directora.