La poesía despierta el mayor interés de la programación

Hubo que habilitar el salón de actos para acoger a 145 alumnos matriculados en el curso, de 250 solicitudes

21 ago 2018 / 12:08 H.

Hay quien asegura a pie juntillas que, en la actualidad, a la poesía se le prevé un corto recorrido, que es cosa de nostálgicos, que le quedan dos telediarios o que, estos que corren, son malos tiempos para la lírica. Pero nada más lejos de la realidad. Como ya augurara el vate vasco Gabriel Celaya: “la poesía es un arma cargada de futuro”. Y no necesita disparar con pólvora del rey, la de gañote, para derribar los rancios y cavernarios muros mentales. Prueba de ello es el curso que se celebra estos días en la sede baezana de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Se titula: “La poesía: Una forma de resistencia”. Lo dirigen Luis García Montero, poeta, catedrático de la Universidad de Granada (UGR) y director del Instituto Cervantes, y Juan Carlos Abril, doctor en Literatura por la UGR y poeta.

Dicho curso es el que más asistentes tiene de todos cuantos convoca la UNIA, según aseguró en su inauguración el rector, José Sánchez Maldonado. Y eso dice mucho sobre el género y el interés que despierta hoy en las nuevas y viejas generaciones.

“Este curso, que dirige desde 2013 el profesor García Montero, es el de mayor éxito de todos los que hace la UNIA en Baeza. Este año son más de 140 alumnos y por no tener mayor capacidad tuvimos que cortar, pues fueron hasta 250 las solicitudes de inscripción”. Para acoger a ese alumnado fue necesario dedicar al curso de poesía el salón de actos del Palacio de Jabalquinto, que registra un lleno hasta la bandera.

El rector de la sede baezana se refirió también a los otros cinco cursos que se imparten hasta el próximo jueves: “Tenemos el honor de empezar esta semana seis cursos que han tenido una gran aceptación, ya que responden a asuntos que demanda la sociedad andaluza en particular y la española en general”. Por su parte, el profesor García Montero destacó la importancia de que “cerca de 150 personas se reúnan en Baeza para debatir sobre distintos temas de poesía”. Respecto al contenido, el director del Instituto Cervantes, precisó: “Este año queremos reivindicar la poesía como el signo de una apuesta por los valores humanos, por la cultura del humanismo, en una época que tiende a la mercantilización de seres humanos, del tiempo y de la intimidad. Me parece que negarse a las novedades es cosa de viejos cascarrabias, pero la experiencia de los mayores nos ayuda a usar bien los avances del progreso”. Luis García Montero precisó que en el curso, también desde la poesía, se plantea la recuperación de palabras sometidas hoy a un desprestigio social. Vocablos, dijo por citar algunos, “como bondad, verdad, progreso, belleza...”. Palabras que urge recuperar “desde un diálogo generacional; desde la experiencia de los mayores y desde la de los jóvenes que se educan en las redes sociales”. El codirector del curso también subrayó que, en el acto inaugural, se quiso contar expresamente con la presencia del profesor y filósofo Pedro Cerezo, “uno de los nombres decisivos del pensamiento filosófico español y uno de los grandes estudiosos de Antonio Machado, pues, en Baeza, siempre queremos rendirle homenaje a Antonio Machado, porque aquí se gestó buena parte de su experiencia intelectual que, a través de su poesía y de sus complementarios, como el pensamiento de Juan de Mairena, sigue siendo muy actual”.

García Montero, contó una anécdota que le ocurrió, en 1981, al poeta y diputado del PCE en el Congreso, Rafael Alberti. Es esta: “Una mañana llegó a Madrid un agregado cultural búlgaro y conducía un coche en el que viajaba Rafael Alberti. Unos jóvenes, con pinta de fascistas, lo increparon. Lo llamaban sinvergüenza, rojo, asesino de Paracuellos... Y el búlgaro, que no entendía español, le dijo: ‘¡Hay que ver cómo lo quiere a usted el pueblo!’. Y Alberti le respondió: ‘Sí que me quiere. Pero acelere”. En el acto de inauguración también intervino el secretario general de Universidades de la Junta, Manuel Torralba, quien recordó que, hace unos días, el 18 de agosto, se celebraba el aniversario del asesinato, en 1936, del poeta Federico García Lorca, “cuya poesía está llena de vida y de valores”.

Respecto al título del curso señaló que lleva “a pensar en el presente y en tantos cambios como se producen en este momentos”. Torralba no dejó pasar la oportunidad de felicitar públicamente a Luis García Montero por su nombramiento como director del Instituto Cervantes: “Ha sido un gran acierto del Gobierno de Pedro Sánchez. Con García Montero, el Instituto Cervantes va a estar en unas manos magníficas”, apostilló.

Por otro lado, Juan Carlos Abril explicó, previamente a la inauguración, que el título, “La poesía: Una forma de resistencia”, trata de encontrar, como forma poética, “esos signos de pensamiento crítico e ideológico para decir algo nuevo que no se haya dicho”. Y subrayó: “La poesía es literatura de creación, escarba en la realidad para hacer un pensamiento crítico”. Esa, dijo, es una de las grandes cualidades del género literario. Por su parte, el ponente Pedro Cerezo quiso también, antes de entrar en materia, felicitar a Luis García Montero por su nombramiento como director del Instituto Cervantes y lo hizo con una anécdota: “Cervantes, en la segunda parte de El Quijote, tuvo una premonición sobre el Instituto que lleva su nombre”. Decía algo así: “Me ha llegado una invitación del emperador de China para dar un curso de español en China. Le pedí que me pagase el viaje, pero no fue posible”. Pedro Cerezo es un experto en la obra de Machado. Según indicó Luis García Montero en su presentación, estudió en la Complutense, amplió sus estudios en Alemania y trabajó en las universidades de Barcelona y Granada. Es autor de varios libros “fundamentales” sobre Antonio Machado y otros libros como “El mal del siglo”, sobre la crisis del XIX que generó una parte del pensamiento literario español del siglo XX. De la poesía, Pedro Cerezo dijo: “Es una de las formas más altas y nobles de resistencia, de existencia, de persistencia y de insistencia”. Y acuñó frases como esta: “El mundo vivo del hombre ha sido salvado por la literatura de su colonización por las ciencias y el positivismo”. También precisó que los personajes apócrifos (Abel Martín, Juan de Mairena y Pedro de Zúñiga) crecen “hasta el punto de borrar al propio Antonio Machado”.