La humildad de la Virgen de la Paz, ejemplo para Chilluévar
Tras la misa oficiada esta mañana, la imagen se prepara para ser recibida por las tracas del municipio
El municipio jiennense de Chilluévar celebra hoy su día grande. A las 12:00, vecinos y visitantes acudieron a la parroquia de Nuestra Señora de la Paz para disfrutar de la eucarístía en su honor. El párroco, Juan María Sánchez Arazola, además de ensalzar a la patrona, tuvo palabras para los feligreses allí presentes.
Entre otras cosas, durante su homilía, Sánchez Arazola recordó a los asistentes que, durante el día a día, “estamos demasiado preocupados por lo material, y se nos olvida muchas veces nuestra vida espiritual”. Por ello, quiso detscar una de entre todas las virtudes de la Virgen: la humildad, “que parece que ahora no se estila”. Mostrándola como símbolo de esperanza, la misa prosiguió con la patrona de Chilluévar como gran protagonista.
El templo se encontraba repleto, con los bancos completamente ocupados, por lo que incluso decenas de personas asistieron al oficio de pie, al fondo de la parroquia. Desde allí, se cogieron las flores que servirían de ofrenda para la Virgen, puestas ahora a los pies del altar, pero que acompañarán a la imagen durante su visita a las calles del municipio.
Y es que será esta tarde, a las 19:30 horas, cuando Nuestra Señora de la Paz salga del templo en procesión para reencontrarse con todos sus vecinos. Lo hará acompañada de la Asociación Musical de Cazorla. Así, será recibida por el pueblo, como marca la tradición, con la quema de tracas.