La Bolera y el Dañador están en emergencia por la sequía
Las reservas de los pantanos jiennenses, las más bajas de toda Andalucía
Llevan meses los agricultores sin dejar de mirar al cielo para ver si las nubes traen el agua que tanto necesitan sus tierras y sus cultivos, pero la preocupación empieza a extenderse también al resto de ciudadanos. Las reservas de agua embalsada no dejan de disminuir tras un invierno y una primavera muy secas y Jaén, según los datos del Sistema Automático de Información Hidrológica de la Cuenca del Guadalquivir, es la provincia con el nivel más bajo: un 33,13 por ciento. Solo el Encinarejo está por encima de la mitad de su capacidad con más del 85% ; en el lado opuesto, Siles, con apenas un 18%. Y, entre los números, en el último informe de la Confederación ya hay dos embalses en emergencia y uno más en alerta.
Son el Dañador, en el término municipal de Montizón, y La Bolera, en Pozo Alcón, los que se encuentran en estado de emergencia. El Rumblar, situado en Baños de la Encina, está en alerta y el Aguascebas, en Villacarrillo, le sigue los pasos en prealerta. En este informe de Confederación de la situación de los embalses en la cuenca del Guadalquivir, el único pantano jiennense en estado de “normalidad” es el Quiebrajano, con un 25,95% de su capacidad.
Este estado de emergencia, tal y como detalla la Confederación, significa que estos embalses solo tienen capacidad para cubrir la demanda actual de agua, al cien por cien, durante un periodo inferior a un año. En el caso del riesgo, baja a un sesenta por ciento en este plazo de tiempo. Cuando es nivel de “alerta”, el plazo crece hasta dos años al cien por cien.
Hace un año, la provincia llegó a septiembre con un nivel embalsado del 48,52 por ciento, una cifra muy por encima de la actual y, previsiblemente, la que se alcanzará cuando llegue septiembre. No es raro así que algunos municipios ya empiecen a pedir a los vecinos un consumo racional del agua e, incluso, prohiban acciones tales como lavar los vehículos con agua del grifo.
En este sentido, tal y como recoge el último análisis de la sequía en Andalucía, la región ha perdido en tan solo un año el 25% de su agua disponible para consumo humano. Además, según este informe de la Junta, ya en junio, entre las cuatro comarcas agrarias en situación de sequía pluviométrica “severa” había tres de Jaén: La Loma, Segura y la Sierra Sur.