“Hay que dar visibilidad al caso para que no se repita”

Diego Martos, el huelmense víctima de una agresión de índole homófoba en Barcelona, relata cómo ocurrieron los hechos

14 ene 2019 / 08:30 H.

El joven de veintitrés años Diego Martos Lirio, que sufrió, el sábado una salvaje agresión homófoba en Barcelona, se recupera, poco a poco, de la huella física y psicológica que le causó el ataque. En declaraciones a Diario JAÉN relata cómo se desarrollaron los hechos, por los que ya ha presentado denuncia ante los Mossos d’Esquadra.

Señala que, el sábado a primera hora de la mañana, iba camino del trabajo, en el metro, cuando un grupo de jóvenes, formado por cuatro personas, se puso a incordiarlo, con especial protagonismo de uno de ellos. “Me cambié de asiento y le pregunté si tenía algún problema”, apunta. Al continuar los insultos y las menciones homófobas, pidió ayuda por el interfono. Sin embargo especifica que nadie le ofreció ayuda. Al bajar del medio de transporte, él continuó como si tal cosa. “No tenía miedo. Soy alto y más bien corpulento y, la verdad, nunca pensé que me agredieran”, manifiesta en referencia a que los atacantes eran muy jóvenes y, según su impresión, incluso había algún menor.

Lo abordaron por detrás y se desencadenó la agresión física. Llegaron a tirarlo y darle múltiples golpes, hasta que acudieron los vigilantes y se dio aviso a las fuerzas policiales y a los sanitarios. Evacuado en ambulancia y atendido en el centro de salud, temió por su ojo derecho, ya que veía borroso.

Martos asevera que a los cuatro agresores no los conocía de nada y que es más el daño moral y psicológico que la importancia de las heridas. “Es increíble que puedan ocurrir estas situaciones, con insultos propios de siglos pasados y más en gente tan joven, que haga referencias a las hombría y homófoba”, indica. Admite que no se esperaba el desenlace a pesar de la tensión vivida en el vagón del metro. Se trata de la primera vez que lo atacan.

“Hay que dar visibilidad al caso para que no se repita”, argumenta el joven de Huelma, quien considera que los homosexuales y las mujeres no son personas privilegiadas en absoluto. Martos, de veintitrés años y residente en Barcelona desde hace unos seis meses, considera que queda bastante trabajo para erradicar conductas así. Se muestra agradecido de la respuesta suscitada por el ataque y se ha encargado de contestar a muchos de los mensajes recibidos desde el mismo sábado.

Aunque lleva mucho tiempo fuera de pueblo, se siente muy unido a sus gentes y se desplaza hasta Huelma siempre que puede. Participa en numerosas actividades y se encuentra muy implicado en el mundo cofrade y la Semana Santa.