Fomento destina un millón a la A-315 a su paso por Huesa

Más de 1.200 vehículos utilizan a diario esta vía que conecta Torreperogil y Baza

30 jun 2017 / 12:07 H.

Una apuesta por la seguridad vial en un eje esencial para el turismo en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. La Consejería de Fomento y Vivienda licitará, a finales de año, con una inversión de 1,08 millones, las obras en la A-315 a su paso por el municipio de Huesa, como anunció el consejero Felipe López a los alcaldes de Huesa, Ángel Padilla; de Hinojares, Maron Martínez, y de Pozo Alcón, Iván Cruz. Les trasladó los detalles de la intervención prevista, acompañado por el director general de Infraestructuras, Jesús Huertas, y del delegado territorial, Rafael Valdivielso.

Este tramo de la vía, como detalló López, estaba en mal estado debido a alteraciones en el subsuelo: “Esta obra mejorará el tráfico local entre estos municipios, pero también el de largo recorrido entre las A-92 y la A-32”. “La mejora contribuirá al desarrollo económico local, especialmente el turismo, al ser esta carretera una de las puertas de entrada al Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas”, resaltó. La Junta ya aprobó el proyecto, que cuenta con el alta en Fondos FEDER, y una vez superados estos pasos, se continuará con la tramitación administrativa que permitirá, tras la licitación y adjudicación del contrato, comenzar las obras durante la primavera de 2018 con un periodo de ejecución de doce meses.

La A-315 conecta Torreperogil con Baza y cuenta con una frecuencia de paso de 1.200 vehículos diarios —un 4,1% de tráfico pesado—. Se trata de un eje clave de comunicación transversal de la provincia de Jaén con Granada y el Levante español, que sirve de conexión con dos vías de alta capacidad, como son la futura A-32 y la A-92. El tramo de 1,1 kilómetros comprendido entre los puntos kilométricos 52,6 y 53,7, a su paso por Huesa, presenta una serie de deficiencias, como asentamientos y ondulaciones de la calzada por falta de cimentación estable. Incluso, en algunos puntos se han detectado oquedades por disolución de yesos en los estratos bajos del firme. Además, las cunetas revestidas de hormigón se encuentran fracturadas, lo que agrava aún más el problema de la carretera por la infiltración de agua bajo el firme. Este tramo coincide con una tipología de suelo caracterizada por un alto contenido en yeso, que en contacto con el agua de lluvia se disuelve, afectando al aglomerado de la carretera, en el que se han detectado estas deformaciones. Esas patologías dificultan la conducción y la seguridad de los usuarios que transitan por la vía.

La solución proyectada consiste en la ejecución de una cuadrícula de perforaciones que se rellenarán con mortero y con inyecciones de lechada de cemento, ambos fabricados con material resistente a los sulfatos para el relleno de los huecos, cavidades y grietas. Asimismo, se dispondrá una malla de triple torsión en los taludes donde se aprecian desprendimientos significativos que pueden alcanzar la calzada y se ejecutarán pantallas de micropilotes en el borde de la calzada, donde actualmente existen deslizamientos que afectan al carril derecho. Para el correcto funcionamiento del drenaje, se procederá a la demolición de las cunetas y a la ejecución de unas nuevas revestidas a lo largo de todo el tramo.