Fiestas repletas de tradición y convivencia en una aldea segureña con mucho encanto

Personas originarias de toda España viajan a Miller para disfrutar de la celebración dedicada a Santa Isabel

09 jul 2024 / 19:00 H.
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Ni en los rincones más pequeños de la provincia se olvidan de la alegría que supone una fiesta. La pequeña aldea de Miller, perteneciente a Santiago-Pontones, vivió el pasado sábado el día grande de las fiestas en honor de Santa Isabel. Como cada año, la patrona volvió a recorrer las calles de esta población con unas vistas desde las alturas que cortan la respiración de todo aquel que las contempla. A las 19:30 horas, las puertas de la iglesia de Miller se abrieron para dejar paso a la imagen cargada por un gran número de fieles. Esta celebración se mantiene viva gracias a la labor de la Asociación “Miller es Cultura”, formada por los vecinos y descendientes de la aldea. El colectivo organiza este festejo con el propósito de reunir a familiares y amigos en un cálido abrazo de comunidad y tradición.

Muchos de los antiguos residentes regresan con el objetivo de reconectar con sus raíces. Como es habitual, la imagen se citó en los Atocheros y el Castillo. Tras la procesión, los millarenses se congregaron en la Casa Arriba para un aperitivo popular, un momento agradable de convivencia que compartieron antes de regresar al centro de la aldea. Allí tuvo lugar una vibrante verbena la cual ponía fin a las fiestas. Miller alberga normalmente a 40 residentes, pero este fin de semana la aldea ha acogido a más de 300 personas. La jornada del viernes marcó el inicio de esta celebración, con un torneo de bolos serranos, organizado por los Hermanos Torres, y una animada Disco Móvil que prolongó la fiesta hasta el amanecer. La procesión de Santa Isabel cerró por todo lo alto estas fiestas, que reafirman una vez más la enorme importancia de la tradición y la comunidad en este recóndito rincón a más de tres horas de la capital, donde fe y alegría se entrelazan para crear en todos los que visitan la aldea unos recuerdos inolvidables.

La celebración conecta a Miller con toda España. Es el caso de Carlos Egler que, aunque vive en Barcelona, viene todos los años para disfrutar de la patrona. Para Marco Losas en estas fiestas es vital la unión familiar: “nosotros venimos siempre desde Valencia y aprovechamos para juntarnos todos”. José Fernández, que tampoco vive en la aldea, aseguró que siempre vuelve para disfrutar de la celebración. “La verdad es que todo se prepara con mucha ilusión durante todo el año”, afirmó Javier Moreno. Por su parte, María Engracia, habitante de Miller, habló de la intensidad con la que se viven las fiestas.


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