Devoción, ilusión y sentimiento. Como cada mes de agosto, los vecinos de la Estación de Begíjar celebraron la Feria y Fiestas en honor a la Sagrada Familia durante un fin de semana marcado por la construcción de los buenos momentos vecinales. Se trata de unos días de fiesta caracterizados, especialmente, por la cercanía y la unión. Tanto es así que cada una de las personas que formaron parte de la barriada, y que tristemente ya no se encuentran entre sus vecinos, fueron recordadas en la solemne misa de campaña que comenzó a las 20:30 horas, y que reunió a decenas de lugareños y visitantes.
La cita en honor a la Sagrada Familia tuvo lugar en la ermita de la Estación de Begíjar, donde el coro actuó para engrandecer esa expresión de ilusión y devoción en una jornada marcada por el fervor inculcado durante generaciones. Posteriormente, ante la atenta mirada de los fieles, dio inicio uno de los momentos más esperados por la feligresía. Y es que la Sagrada Familia comenzó su discurrir para bendecir las calles y hogares de la Estación de Begíjar. Además, contó con el fiel acompañamiento de numerosos devotos que, como cada año, no faltaron a la cita para compartir los valores inculcados en el seno familiar. Asimismo, el paso procesional estuvo amenizado por la Charanga “Dale al play”, que aportó una esencia cultural a la jornada.
Un ambiente de recogimiento y devoción que no se midió por la cantidad de personas, sino por la intensidad de los sentimientos. Y, a pesar de la brevedad del paso procesional, esa pasión quedó perfectamente reflejada en un discurrir marcado por la fe y la unión de todas esas personas que hacen posible la celebración de las fiestas mediante el esfuerzo por mantener sus tradiciones.
Al finalizar la solemne procesión, los vecinos y visitantes de la Estación de Begíjar pudieron disfrutar de una parrillada, del mismo modo que hubo colchonetas para los más pequeños y una brillante actuación del grupo Los Tocayos. Aunque, para poner el broche de oro a la jornada, la programación de fiestas recogió la organización de la discoteca Sonobexi. En definitiva, unas fiestas singulares donde la devoción y pasión dieron la mano a la cultura y ocio.
Entre los vecinos que acompañaron a la imagen estaba Encarnación Garrido Troya que comentaba que “muchos hermanos que tuvieron que emigrar, vuelven para compartir en la feria. Se trata de una feria pequeña en la que nos conocemos todos”. Miriam Montoro Martínez: “Son momentos de mucha unión y los disfrutamos mucho. La barriada es muy pequeña, por lo que es bonito vovler a encontrarse con quienes vuelven”. Por parte de María Martínez Martínez, contaba que “hace mucho tiempo que murieron los fundadores de la hermandad, pero, por supuesto, ahora continuamos ese camino, porque es la Sagrada Familia”. María Alcázar Montoro: “Mi madre trajo las imágenes desde Granada hace ya 65 años. Por ello, tengo recuerdos muy entrañables desde siempre, pues tenía 2 años”. Para finalizar, Rafael Peña García puntualizó que “la procesión se les hace un poco corta, ya que oslo podemos llevar a la imagen por una calle, aunque es muy bonita y lo pasan muy bien”.