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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Elcano no olvida a Miguel Ángel

12-05-2026 / 17:18

Torreblascopedro recuerda al cabo de la Armada que desapareció en el Atlántico

Miguel Ángel López Cerrillo, natural de Torreblascopedro, fue un cabo primero de la Armada española que desapareció en el océano Atlántico hace 20 años, mientras estaba embarcado en el buque escuela Juan Sebastián de Elcano. El suceso sucedió en Las Palmas de Gran Canaria, en la fatídica noche del 16 de enero de 2006, cuando el navío se dirigía hacia Brasil en una de sus largas travesías. En el momento de la desaparición se activó un dispositivo de búsqueda y rescate con medios de la Armada y el Ejército del Aire, pero no fue encontrado. Miguel Ángel López, que tenía por aquel entonces 30 años, contaba con un prometedor futuro profesional en la Armada, pues, además de Elcano, sirvió en otros emblemáticos buques españoles, como en las fragatas Pizarro y Reina Sofía.

Con una sonrisa siempre dispuesta y una vocación forjada a base de esfuerzo y constancia, el marinero dejó una huella indeleble en cada puerto y en cada compañero con el que compartió cubierta. Su desaparición durante el servicio conmocionó a quienes conocieron de cerca. No solo por ser un profesional ejemplar, también por ser una figura carismática y respetada por su entrega, humanidad y pasión por la mar. Además, cuando ocurrió la tragedia, Miguel Ángel López Cerrillo estaba a punto de ascender a Suboficial.

<i>Miguel Ángel López Cerrillo posa delante de la bandera de España.</i>

El subdelegado de Defensa de Jaén, Evaristo Jaime Gutiérrez del Castillo, organizó un encuentro con la familia de Miguel Ángel López Cerrillo en el Ayuntamiento torreño. “Las Fuerzas Armadas siempre apoyan a los suyos y no abandonan a nadie. Esta misma premisa se aplica a las familias de quienes lo dieron todo por España y la Armada”, resalta el subdelegado de Defensa, quien también sirvió en el buque Elcano. En el encuentro, Evaristo Jaime Gutiérrez se mostró sensible y se puso a disposición de la familia, aprovechando la presencia del equipo de la Marina procedente de San Fernando.

“Era una persona muy alegre, sociable, muy amigo de sus amigos. Era una persona muy buena gente”, describe su hermana Yolanda, quien destaca que guarda muy buenos recuerdos de su hermano, especialmente de su feliz infancia criándose en un cortijo en el campo, con una familia muy unida. “Amaba profundamente su trabajo”, subraya. Su deseo inicial era unirse a la Infantería de Marina, pero fue rechazado por problemas de visión. Tras operarse de miopía, ingresó en la Armada y consiguió encauzar una brillante carrera.

Elcano no olvida a Miguel Ángel

El 20 de octubre de 2009, Miguel Ángel López Cerrillo recibió un homenaje a la altura de su figura. El Ayuntamiento de Torreblascopedro concedió su nombre a una plaza para recordar eternamente su memoria. Este emplazamiento, situado al lado del cuartel de la Guardia Civil, sirve para que la familia, a pesar de su desaparición, lo sienta cerca cada día. “La inauguración fue un acontecimiento muy bonito y muy emotivo. Se proyectaron fotos de Miguel Ángel. Ese día llovió y la gente del pueblo decía que eran las lágrimas de emoción de mi hijo”, recuerda Juana Cerrillo Serrano, madre de Miguel Ángel. Ninguna madre está preparada para perder a un hijo. Es una frase que no necesita dueño porque pertenece al dolor universal. Juana asegura que no existe tiempo capaz de enseñar a una madre a sobrevivir a la pérdida de quien un día sostuvo entre sus brazos. “Yo creo firmemente que mi hijo nos está ayudando a seguir adelante, y siento la responsabilidad de ser fuerte por mi familia”, remarca Juana, a la vez que añade: “Es nuestra vida, nuestro cariño, nuestro amor, y lo seguiremos queriendo dondequiera que esté”.

Elcano no olvida a Miguel Ángel

Un año después de su desaparición, en 2007, se celebró una misa en su honor en Torreblascopedro. Asistieron entre mil y mil quinientas personas, entre ellas muchos marineros. “Yo no pude terminar la misa debido a la inmensa emoción, especialmente al escuchar a un amigo marinero hablar de él”, recuerda emocionada Juana. El Ayuntamiento de Torreblascopedro también le rindió homenaje en el cementerio. Su representación allí es la de un marinero, tan realista que parece que, en cualquier momento, puede iniciar una conversación, según apunta su madre.

Elcano no olvida a Miguel Ángel

Su padre, Juan López López, al igual que su mujer, destaca que Miguel Ángel era una persona muy respetuosa, obediente y ejemplar. “Nunca tuve que regañarle. Su comportamiento era intachable”, confiesa. El alcalde de Torreblascopedro, Juan María Ruiz Palacios, recuerda a Miguel Ángel por su costumbre de leer en el banco frente a su casa durante las vacaciones. “Tenía una relación muy estrecha con Miguel Ángel”, subraya, a la vez que enfatiza que los homenajes realizados a lo largo de los años por la Administración local torreña se debieron no solo a que la familia es “extraordinaria”, sino también a que Miguel Ángel era una persona muy sociable, amable, cariñosa y respetuosa.