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martes, 16 julio 2019
13:44
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URGENTE

Por todos es sabido que cuando el calendario marca los primeros días del verano, llega la hora de encontrarse con la devoción “más calurosa” del santoral, la festividad de San Juan. La bonita y elegante aldea de Peñolite, dentro del término municipal de Puente Génave, es uno de los lugares donde se espera con afán esta festividad.

En algunas zonas la tradición de San Juan manda saltar en la hoguera, en otras quemar romero o pedir deseos, pero en Peñolite con una noche no basta y los vecinos pasan cuatro jornadas de jolgorio y diversión en honor de su respetado San Juan. Comenzaron el pasado viernes y, aprovechando las fechas, lo hicieron con la apertura de la piscina municipal, donde se tiraron globos y caramelos por la tarde. Ya con el ocaso llegó el momento de la tradición con la lectura del pregón a cargo de Rafael Bustamante, paisano de esta bonita tierra. Tras ello, la fiesta continuó con la verbena popular y las ganas de volver a compartir sonrisas y anécdotas con los familiares, amigos y vecinos. En las primeras horas de la mañana, las actividades se retomaron con un desayuno para la tercera edad y la entrega de un pequeño obsequio para aquellos que guardan la sabiduría entre las arrugas de su rostro. Como también es costumbre, la tarde se dedicó a los cuernos, con la suelta de vaquillas adquiridas por la Peña Taurina de Peñolite. La noche fue de nuevo para la verbena, amenizada por la orquesta Show Moliere y Dj César.

Casi sin tiempo para descansar, los pequeños fueron los protagonistas de la tercera jornada de fiestas en honor de San Juan. Disfrutaron de colchonetas, una fiesta de la espuma, pista americana y múltiples juegos donde lo importante no era ganar sino pasarlo en grande. La orquesta Azahar y, de nuevo, Dj César, pusieron el toque “bailón” la tercera noche. Sin embargo, hoy será el día en el que las almas de Peñolite salgan al encuentro de su imagen, de su querido patrón. Será tras la misa rociera, prevista a las siete de la tarde, que estará amenizada por el coro romero “Entre Pinos y Olivares”. La aldea parece brillar como nunca en una procesión que deja momentos inolvidables para quienes son testigo de ello. Así llegará la noche y los fuegos artificiales pondrán el final a una nueva página en la historia de los peñoliteros.