Una cofradía que, en diez años, brilla con luz propia”

Los orígenes de El Amarrao se remontan
al año 1821, pero tuvo que ser refundada

02 dic 2018 / 11:28 H.

José Manuel Vega, presidente de la Cofradía del Amarrao (Jesús Amarrado a la Columna), arrancó su intervención expresando un caluroso abrazo de su cofradía a todos los asistentes.

“Agradecemos a Diario JAÉN el reconocimiento que hace a nuestra cofradía. También queremos agradecer al Ayuntamiento nuestra parroquia el acuerdo y compromiso con las cofradías de Bedmar, cada día animándonos y sirviéndonos de estímulo y ayuda; ya que, aunque es una cofradía joven tiene mucha historia a sus espaldas”. José Manuel Vega añadió: “Vamos a seguir reconstruyendo, en este mundo sin valores, una sociedad que lo haga mejor. Vamos a seguir andando por este camino de fe”.

La cofradía El Amarrao cuenta con 130 hermanos. Se creó en 1821, pero la cofradía como tal, la actual, se refundó hace diez años.

El trono que procesiona fue adquirido en Sevilla hace siete años. El alcalde es vicehermano mayor y, “arrima el hombro, en sentido literal”, como costalero del trono, como indicó el presentador José Manuel Serrano. A Bedmar llegó el trono de la Expiración de Jaén a finales de la década de los años 40 del siglo XX y en él procesionó la imagen del “Amarrao” hasta 1962. Ese año dejó de procesionar la imagen y la cofradía fue decayendo poco a poco y tan sólo asistían a los oficios del Jueves Santo, vestidos con su túnica, unos pocos hermanos Esclavos. Pero en la procesión general del Viernes Santo, la imagen de Jesús Amarrado a la Columna salía a procesionar en su trono hasta 1980, año en que fue vendido a la Cofradía de la Expiración de Jódar. Un trono que aún se conserva en Jódar y que fue mandado hacer para la Cofradía de la Expiración de Jaén, en 1893, pero después de la Guerra Civil sirvió para procesionar al Cristo de la Misericordia de la Cofradía de los Estudiantes de Jaén capital. En 1987 se sacó en procesión la imagen del Amarrao sobre andas y se sembró la semilla que, a finales del siglo XX, dio su fruto, cuando un grupo de devotos cofrades comenzó, con el apoyo de la parroquia y del párroco Agustín Rodríguez Gómez, la reconstitución de la cofradía como pro-cofradía. La cual procesiona ya con un nuevo trono todos los Jueves Santos, tras los oficios. Hoy preside esta cofradía José Manuel Vega Rodríguez, que es el alma mater de la refundación.

La presidenta de la Cofradía Jesús Nazareno y Virgen de los Dolores, Rocío López Delgado, recibió el premio de manos del alcalde de Bedmar, Juan Francisco Serrano, quien también es un devoto cofrade de los que arriman el hombro a la hora de portar un paso. Esta Cofradía Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores se creó en 1999 por un grupo de jóvenes de Bedmar. Se vieron en la necesidad de crear la cofradía de Jesús Nazareno “porque no había ninguna procesión salvo la general de Viernes Santo”. En 2000 se procesionó por primer año con unos 170 hermanos. En los primeros años se procesionaba con dos tronos uno solo con hombres para llevar la imagen de Nuestro Padre Jesús y otro solo de mujeres para la Virgen de los Dolores. La terminación definitiva de la parroquia de Santa María La Mayor de Bedmar tuvo lugar en 1606, pero no fue hasta 1760 cuando se construyó, de forma exenta, la capilla de Nuestro Padre Jesús.

Es de planta rectangular y con bóveda de media naranja. La cúpula de esta capilla se decoró en 1762 y, desde esa fecha, se convirtió en la capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Una imagen que goza de una gran devoción en el seno de la comunidad cristiana de la villa de Bedmar.

En esta capilla tan “semana santera”, además de ocupar su sitio el titular, Nuestro Padre Jesús, durante el resto del año se encuentra acompañado por la Virgen de los Dolores, San Juan y el Santo Entierro., elementos todos ellos fundamentales en la esencia histórica y artística de la Semana Santa de Bedmar. Las tres imágenes, que ocupan sus respectivos pasos, son titulares de la estación de penintecia en la que se puede ver por las calles de Bedmar a Nuestro Padre Jesús Nazareno cargando con la pesada cruz sobre sus hombros y acompañado de la imagen de la Virgen de los dolores, que también es titular de la esta
cofradía.

Su rostro es el de una madre que acaba de ver morir su hijo y que va, por tanto, vestida de luto con un manto negro y con sus ojos llorosos. Desde la Semana Santa de 2000 procesionen por las calles de Bedmar la que era procofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, tras haber sido reconstituida a lo largo de 1999, gracias a la gran ilusión y devoción de los fieles.