VÍDEO
Cuatro integrantes de la Asociación de Mujeres “Torre del Agua” de Segura de la Sierra”, creada a principios de los años 90 con el propósito de participar, colaborar y hacer pueblo, pronunciaron conjuntamente ayer por la tarde el pregón de las fiestas de la Virgen del Rosario, que hasta el siete de octubre llenarán las calles de comida, juegos, música, verbenas, repique de campanas, deporte, vaquillas, toros, actos religiosos y baile. Virginia Endrino Lozano, secretaria de la Asociación de Mujeres, abrió el pregón recordando que las fiestas las construye el pueblo. Es decir, “las personas que abren sus casas, que cuidan sus calles, que preparan una comida, que ponen una mesa, que ayudan a un vecino, que acompañan a quien lo necesita”. En este sentido, subrayó el papel que viene realizando su organización para aportar su “granito de arena” al pueblo, decorando calles, colaborando en actividades familiares, eventos deportivos o fiestas como la cabalgata de Reyes o la degustación de platos típicos que, tras el pregón, tuvo lugar anoche en la “Aserradora” para el disfrute de todos. María José Arias Salgado, vicepresidenta de la asociación tomó a continuación el relevo del pregón, poniendo en valor el trabajo que viene desarrollando “Torre del Agua” que se fundamenta en un aprendizaje: “Una mujer nunca camina sola cuando tiene a otras mujeres a su lado”. Tras rendir un emotivo a Amelia, una de sus integrantes “que nos ha dejado recientemente”, la vicepresidenta cedió la palabra a su compañera, Genoveva Quesada Rus. La tesorera de la entidad recordó cómo estos días han vuelto al pueblo para las fiestas los que tuvieron que marcharse, cómo los niños corren nerviosos por las calles y los mayores recuerdan cómo eran las fiestas antes. “En Segura —subrayó Quesada Rus— vibramos de ilusión el día 3 de octubre atentos al chisporroteo de los Castillos, con un vaso de cuerva en la mano, el repique de campanas a San Francisco de Fondo y la emoción de tener por delante unos días llenos de diversión”. Añadió que todo el pueblo espera ansioso los cohetes anunciadores del camión de los toros el 6 de octubre y disfruta con sus festejos taurinos en ese tendido “1.200 sobre el nivel del mar que nos hace únicos en el mundo”, y donde se mezcla la tauromaquia con la más pura tradición serrana. Encarnación Peralta Herrera, presidenta de la Asociación de Mujeres, cerró el pregón destacando que las fiestas tienen algo de mágico porque nos permiten recordar a quienes no están y compartir mesa con quienes hacía años que no veíamos. “Tenemos que cuidar nuestras fiestas, tradiciones y cultura”, dijo Peralta Herrera, que concluyó haciendo un llamamiento muy sencillo y bien recibido a sus paisanos: “Disfrutemos”.
Francisco Garrido Moreno comentó que las fiestas son muy acogedoras. “Unas fiestas de pueblo sin el bullicio de las de la capital. A mí me gustan y viene bastante gente”, añadió. Asimismo, Laura Lozano López contó que ha vivido allí toda la vida y le parece que las fiestas son extraordinarias. “Primero San Francisco y luego la Virgen del Rosario”, dijo. “Los toros son una atracción estupenda y este año vamos a tener unas corridas muy apañadillas. Viene hasta Ponce a torear”, comentó Manuel Endrino González. por otro lado, María del Pilar Mondéjar Herrera resaltó que es de allí, pero vive en Cataluña. “Vengo a pasar las fiestas porque son emocionantes, pero luego me tengo que marchar porque estoy enferma”, apostilló. ”Soy de aquí y las fiestas son una de las mejores cosas del año porque nos encontramos con la familia y los amigos que viven fuera del pueblo”, valoró Manuel Herrera Sánchez.