La parada número cinco en la Piedra de los Donceles, en Arquillos, presenció un fenómeno espectacular que pocas veces se ha vivido. Fue un escenario privilegiado para contemplar el eclipse. Desde el mirador de un cortijo familiar, con unas vistas excepcionales sobre los embalses de Giribaile y Guadalén, Diario JAÉN captó las imágenes de un atardecer muy especial durante el eclipse solar. Sin aglomeraciones ni público más que la fauna de El Condado y una familia en la tranquilidad de su cortijo, todos pendiente de un cielo que comenzó a cambiar muy poco a poco. El Sol empezó a perder intensidad, el viento sopló algo más fresco que el resto del día y el paisaje frente a la Piedra de los Donceles, cambió de tonalidad. Desde el mirador, con los embalses extendidos hacia el fondo que se perdían entre olivares y lomas, la luna desfilaba muy tranquilamente por delante del Sol, con la serenidad del lugar.