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El municipio de Bailén vivió ayer una de sus jornadas más esperadas del calendario con la celebración de la tradicional Romería de Nuestra Señora de Zocueca Coronada, una cita que volvió a reunir a vecinos, familias y romeros en torno a una devoción profundamente arraigada. La jornada comenzó a primera hora de la mañana en la parroquia de la Encarnación, donde los primeros rayos del día encontraron ya a numerosos fieles dispuestos a acompañar a la Virgen en su camino hacia el Santuario del Rumblar. Tras el rezo de Laudes, la imagen inició su traslado hacia Zocueca, dando comienzo a un recorrido en el que la tradición religiosa volvió a mezclarse con el ambiente festivo propio de esta celebración. A pie, junto a familiares y amigos, los romeros fueron completando el camino hacia el paraje de El Ventorrillo, escenario de uno de los gestos más singulares y emotivos de la Romería de la Virgen de Zocueca. Bajo un sol radiante y arropados por cientos de romeros que hacían a pie el trayecto, los alcaldes de Bailén y Guarromán protagonizaron el tradicional intercambio de bastones de mando. Con este gesto centenario, la alcaldía de Guarromán cede temporal y simbólicamente la autoridad de la aldea al regidor de Bailén, uniendo a ambas administraciones en la responsabilidad compartida de custodiar la festividad de la patrona de Bailén. La llegada de la Virgen al Santuario del Rumblar estuvo marcada por la emoción de los devotos, que recibieron a la Virgen entre vítores antes de la celebración de la Solemne Eucaristía. Posteriormente, la imagen volvió a salir en procesión por las calles de Zocueca, en un ambiente en el que los momentos de recogimiento convivieron con la alegría propia de una jornada señalada en el calendario bailenense. Más allá del carácter religioso, la romería volvió a ser también una jornada de convivencia. La Virgen de Zocueca volvió a ocupar el centro de una jornada en la que el pueblo renovó su vínculo con su patrona y con una tradición que, año tras año, mantiene intacta su capacidad para reunir a los bailenenses en torno a un mismo camino. La celebración concluyó con los últimos actos religiosos programados en el Santuario del Rumblar.
Inmaculada Muñoz Garrido, hermana mayor saliente, dijo que el nombre de nuestra Virgen lo dice: Zocueca significa camino. “Camino que nos dirige hacia nuestro padre Jesús con mucha devoción”, añadió. Asimismo, Alberto Rubio Mostacero, alcalde de Guarromán, apostilló que hay mucha gente de su municipio en esta romería. “Es muy emocionante ver la devoción que tienen e importante tener una creencia y una imagen”, resaltó. “La Virgen de Zocueca es para Bailén su madre y protectora, y le profesa una fe enorme. Vienen miles de personas a esta romería”, subrayó Luis Mariano Camacho, alcalde de Bailén. Por otro lado, María del Carmen Aranda Ramírez puntualizó que su madre es la hermana mayor de fiesta, y para ellos la Virgen de Zocueca es muy importante desde que nacieron, es lo más grande. “Yo nací en Zocueca, y esta Virgen lo es todo para mí. Soy muy mariano, y vengo especialmente desde Castellón para esta romería”, resaltó Vicente Bolívar Moreno.