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martes, 16 julio 2019
13:44
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URGENTE

Arjona muestra su amor hacia la Reina del Llano

La Virgen de Gracia recorre las calles de su barrio en su tradicional procesión acompañada de numerosos fieles
  • DEVOCIÓN. Los miembros de la hermandad del barrio “El Llano” posan orgullosos junto a la imagen de su Virgen.
    DEVOCIÓN. Los miembros de la hermandad del barrio “El Llano” posan orgullosos junto a la imagen de su Virgen.

E l pueblo arjonero vivió una de las jornadas marcadas en rojo en su calendario de actos religiosos que, no en vano, es una de las festividades más tradicionales y queridas en el municipio, la fiesta en honor de la Virgen de Gracia. Los actos que forman parte de su especial y sentido culto se celebran cada año en torno a la fiesta de Pentecostés en el barrio “El Llano”.

El triduo a la conocida como Reina del Llano sirvió de perfecta antesala de la salida en procesión de la imagen, tal y como marca la tradición. Una nutrida comitiva de fieles acompañó a la Virgen en su recorrido por las calles de la zona en la que antiguamente se ubicaba la ermita de la Virgen de Gracia. Tan hondo fue el eco que dejó la circunstancia en los corazones de los arjoneros del barrio, que estos no dudan en seguir mostrando su cariño a la Virgen año tras año.

Es por ello que, a lo largo del recorrido de la procesión, se vivieran momentos de gran emoción. Tampoco faltó el acompañamiento musical para dotar de un sentimiento más profundo la celebración. Así, el grupo Almuradú entonó una salve a la Virgen y la tuna “Los últimos románticos” también dedicó su música a la Reina del Llano. Con esta cálida atmósfera terminó por completarse el desfile procesional. El broche de oro lo puso el espectáculo de fuegos artificiales que tuvo lugar en el Paseo del General Muñoz Cobo y que supuso el pistoletazo de salida de la verbena popular patrocinada por el Ayuntamiento de Arjona. Hasta altas horas de la madrugada se mantuvo abierta una barra cuyos beneficios servirán para que la hermandad de la Virgen de Gracia pueda seguir sufragando su actividad religiosa. Un día después, el besamanos de la Virgen supuso el final a los actos en su honor, aunque no así el amor de los vecinos por su imagen.