“Nos sentimos muy acogidos”
JOSÉ GARCÍA PrEsidente de la cofradía de la virgen de la cabeza de Cataluña
Una noche intensa y llena de emociones. Eso supuso esta madrugada para los devotos de María Santísima de la Cabeza vivida en el cerro que lleva su nombre. Así, miles de personas se sumaron a la celebración del 790 aniversario de la Aparición de Nuestra Señora de la Cabeza.
Desde primera hora de la tarde, los coches transitaron por la concurrida carretera para encontrarse con la imagen. Puntuales a su cita, fueron cientos los devotos que se dieron cita en las inmediaciones del Cerro con el principal objetivo de vivir y disfrutar de una nueva Aparición. Los miembros de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza se formaron para subir en grupo a la presentación de La Matriz. A grito de “¡Viva la Virgen de la Cabeza!”, los miembros de la Cofradía llegaron a la Basílica para reencontrarse con La Morenita. A partir de ese momento, una a una, las sesenta y cuatro cofradías filiales que este año participaron en la Aparición se presentaron ante la Virgen. Una jornada especial y emotiva para la que portaron sus mejores ofrendas. La presentación finalizó con una solemne salve.
La espera de los presentes en la Basílica del Santuario de la Virgen de la Cabeza finalizó cuando, pasadas las once de la noche, la imagen de La Morenita fue trasladada al altar exterior. Tras el rezo del Santo Rosario, comenzó la eucaristía. La misa fue presidida por el obispo de la Diócesis de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, mientras que el Coro de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Baeza fue el encargado de poner la nota musical a la cita.
Una vez finalizada, los devotos de María Santísima de la Cabeza esperaron en la calzada del Santuario, así como en las inmediaciones, con el objetivo de ver en procesión a La Morenita. La Virgen estuvo arropada durante su recorrido por los miembros de las cofradías filiales, además de los miles de fieles que quisieron celebrar, un año más, la Aparición de la Virgen de la Cabeza al pastor Juan Alonso de Rivas, en el Cerro del mismo nombre
La Reina de Sierra Morena lució en su procesión el manto del centenario. Una obra de arte, que fue confeccionada en los talleres del iliturgitano Pedro Palenciano en el año jubilar pontificio. El manto está tejido a mano sobre tisú de plata y bordado en oro fino en diversas técnicas; entre ellas, la hojilla. En este diseño, se observaban las más de cuatrocientas flores que se encuentran bordadas en un bosquejo barroco. Por su parte, el Niño lució un mantolín con una saya perteneciente al manto de color blanco bordado en oro fino. Tras un largo camino, la patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén procesionó junto con los devotos que, a su paso, gritaron su nombre, además de multitud de halagos para La Morenita. El gesto, mezcla de emoción y esfuerzo, se reflejaba en los que portaban las andas de la Virgen, además de en los devotos que quisieron acercarse. En su llegada a la Basílica, comenzó el Besamanto. Después de la procesión, miles de fieles se concentraron en el interior del templo para participar en este acto tradicional en la noche del 11 al 12 de agosto. Esta Aparición finalizó, un año más, con la entronización de la sagrada imagen y el rezo de una solemne salve.
Esta edición de la cita contó con un extenso dispositivo de seguridad y tráfico que veló por la seguridad de los miles de devotos que se concentraron en el Santuario de la Virgen de la Cabeza y en sus inmediaciones durante la madrugada La conmemoración del 790 aniversario comenzó con la presentación del cartel anunciador de la fiesta, cuyo autor es el escultor Manuel López.