Un gran espectáculo en La Mota
Numerosas personas disfrutan de la variada fiesta medieval de la fortaleza
La Fiesta Medieval de la Fortaleza de la Mota llega, este año, cargada de sensaciones. Los visitantes constataron el aumento de la variedad y la calidad de las actividades gracias al esfuerzo municipal para incrementar el presupuesto. La multitudinaria convocatoria sorprende incluso a quienes asistieron a las anteriores ediciones. La inauguración llegó con un colorista y animado pasacalles, entre las escaleras de acceso al parque y el interior del recinto amurallado. Numerosas personas formaban el séquito, en el que también se incluían responsables políticos del Ayuntamiento y otras administraciones públicas.
En el interior del recinto esperaban a alcalaínos y forasteros múltiples propuestas, en una programación que continúa hoy y mañana. Además, para facilitar los desplazamientos, hay un servicio de autobuses gratuitos con salida en el entorno de San Antón. Una vez más, el espacio está distribuido en varias zonas. La del zoco es la destinada para la venta de artesanía y mercaderías de siglos atrás, con demostraciones de soplado de vidrio, acuñación de moneda, trabajo de esparto, productos artesanales, esoterismo, tatuajes, plantas medicinales y caligrafía árabe. En el área de la lonja, la explanada próxima a la iglesia mayor abacial donde se ubican los puestos de comida, pueden presenciarse coreografías gimnásticas del Club Baruca, bailes orientales y los números acrobáticos “Rueda Cyr Wheel” y “Poesía del Fuego”.
Por otro lado, en la Plaza Alta se sitúa el recinto específico para los más pequeños. Los menores tienen a su disposición talleres de moldeado artístico, fabricación de cotas de malla, heráldica, pintacaras circo y lucha de espadas. A lo largo de la noche se suceden los espectáculo “Entre Estrellas”, “Wheel of Heel (Rueda del Infierno)” y “Fire Cage (Jaula de Fuego)”.
Uno de los principales focos de atención se localiza en la alcazaba. Sobre la fachada principal de la torre del homenaje, a medianoche, se realiza un montaje de danza vertical —una propuesta exitosa de años atrás que vuelve en 2017—. La torre principal del castillo luce iluminada con la proyección de haces de colores. En el interior se exhibe una exposición de máquinas de asedio. Igualmente, en el patio de armas o zona de trovadores, se escenifica la adaptación de la obra “El Cerco de Ben Zayde”, una recreación del director local Nono Vázquez, basada en un texto de la murciana Dolores Carrillo. Más de cincuenta actores aficionados dan vida a una recreación del sitio de la antigua ciudad andalusí por parte de las tropas del rey castellano Alfonso XI. Cientos de personas asisten a cada una de las funciones, preparadas con cariño desde hace meses.
El precio de la entrada a la fiesta es de 2,5 euros, aunque los niños menores de diez años y las personas ataviadas de época pueden acceder de forma gratuita.