El autor confeso del crimen de Kawla en Alcalá la Real atribuye su muerte a un juego

Nazzaryn N. N. declara por videoconferencia desde la cárcel ante las partes del proceso judicial

25 ene 2023 / 17:40 H.
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El autor confeso de la muerte de la adolescente de catorce años en las ruinas de la iglesia de Santo Domingo de Silos, en Alcalá la Real, en febrero de 2022, da otra vuelta de tuerca en su estrategia de defensa. Nazzaryn N. N. declaró ante las partes personadas en el proceso judicial —la Fiscalía, el abogado de la acusación popular y el defensor— desde la cárcel de Albolote, en Granada, donde se encuentra en prisión preventiva. El caso se instruye en el juzgado número 2 de Alcalá. Según las fuentes, el presunto asesino y violador de Khawla —conocida como Jaula— dio a entender que todo había sido un juego que se le fue de las manos. En este sentido, aseguró que de las prácticas de asfixia que, supuestamente, había realizado en un domicilio de una persona allegada, optó por presionar en el cuello porque antes, al hacerlo en el pecho, falló. De esta manera, de acuerdo con su versión, la habría matado.

En cuanto a la violación, la negó, pues solo admitió que, después de la muerte, “se le fue de las manos” el asunto, desnudó a la víctima y le introdujo los dedos en la vagina. Sin embargo, las fuentes indican que hay un informe forense que deja claro que hubo penetración cuando aún estaba viva. Por otro lado, fue interrogado acerca de su supuesta impotencia, de la que habla en los audios enviados a al menos uno de sus amigos más cercanos.

El abogado que representa a Hakima Zeroil, la madre de la víctima, se empleó a fondo para “coger” a Nazzaryn N. N. en contradicciones e incongruencias, al hacerlo descender a los detalles del crimen. Una de las cuestiones importantes es por qué borró las fotografías que tomó al cuerpo de Khawla. Al respecto, el procesado vino a decir que reseteó el móvil para que no pudiera recuperarse nada porque sabía que se lo iban a registrar.

Hakima Zeroil, la madre, está convencida de que hubo otros jóvenes implicados en el crimen, aunque, por el momento, no hay más personas investigadas por el crimen. La pérdida de material enviado por WhatsApp supone un revés, pues su presencia habría aclarado cuestiones que, por el momento, son objeto de indagaciones. Tanto la víctima como el presunto asesino accedieron al parque de La Mota desde la zona del centro de recepción de visitantes y se dirigieron hasta el entorno de la iglesia de Santo Domingo de Silos. El crimen se perpetró, según todos los indicios, en la repisa de una ventana, hasta donde ascendieron ambos después de subir por una especie de tabla.

Diario JAÉN
Alcalá