Santa Úrsula está a la espera de un comprador que sí encaje en el perfil

Magnates rusos se interesan en el convento, pero sin garantizar su “uso social”

15 ago 2017 / 12:00 H.

La abogada madrileña María Concepción Rayón Ballesteros tiene la exclusividad sobre la venta del convento de Santa Úrsula, otrora lugar de recogimiento para las hermanas de la Orden de Monjas Agustinas Contemplativas, y, actualmente, un inmenso edificio sin uso. La letrada, que mantiene una excelente relación con las religiosas, de ahí que hayan confiada en ella para la delicada operación, tiene, a su vez, colaboradores en Jaén. Se trata Livin Gestión Inmobiliaria, agencia avalada y reconocida por la representante de las agustinas. Aunque pueda parecer difícil de creer, por tratar de un inmenso edificio, a las puertas de esta inmobiliaria, que da cumplida cuenta de la oferta y del convento en su web, son muchos los que ya llamaron interesados en hacerse con Santa Úrsula. El precio establecido por esta cartuja jiennense, es de 750.000 euros y, aunque sean negociables, lo que no deja mucho margen de maniobra es la necesidad de acometer reformas. Aún así, por Santa Úrsula se interesaron inversores provenientes de mercados como el asiático y el ruso, sin problemas de liquidez, dispuestos a un rápido desembolso pero que, eso sí, no dan para nada el perfil de comprador que se busca. Es muy importante, fundamental, tener la garantía de que habrá un “uso social” para el antiguo lugar de rezo.

Las opciones que más interesan a las monjas son una residencia y un colegio mayor, sin olvidar la posibilidad de la apertura de un establecimiento hotelero que aproveche los 2.250 metros cuadrados construidos sobre una parcela que está a tiro de piedra del Teatro Infanta Leonor y a “un paseo” de los principales puntos de interés de la capital de provincia. También se tendrá muy en cuenta otra cuestión cuando llegue el momento del traspaso, que la nueva propiedad sea jiennense. Desde Livin explican que hay contactos en este sentido y que inversores fiables han visitado el convento ya en más de una ocasión. Estos avances hacen pensar, aunque sea una cuestión que se trate con mucha cautela, que puede haber novedades sobre Santa Úrsula en un plazo razonable. Ante la imposibilidad de dar vida al monasterio, al haberse agrupado las monjas, cada vez menos, en una sola casa en el municipio leonés de Villafranca del Bierzo, es la propia orden la primera que está interesada en deshacerse de la finca, sin uso ya desde hace casi una década, tiempo en el que el Obispado o Cáritas dejaron claro que no podían hacerse cargo de la enorme propiedad. Antes de abandonar el Santo Reino, la congregación donó a La Magdalena la venerada imagen de Santa Rita. Ese fue el comienzo de una ardua negociación para la segregación de la iglesia conventual, que se materializó el año pasado y que la parroquia ha acondicionado como lugar de culto de la santa. Sobre el convento también planeó la posibilidad de que se ubique allí la escuela de idiomas, pero esta idea, planteada por la Federación de Asociaciones Vecinales Objetivos Comunes, también se enfrió.

El convento, situado en una sinuosa calle a la que da nombre, está muy cerca de la iglesia de la Magdalena, fue fundado a mediados del siglo XVI, bajo el título de Convento de la Penitencia. En 1556, el obispo Diego Talavera lo puso bajo la regla de San Agustín. La iglesia es de una sola nave con un gran artesonado de madera. La bóveda de media naranja del presbiterio es una obra posterior del siglo XVIII. Posee una portada sencilla con arcadas de medio punto y una espadaña en ladrillo. En el interior destacaba una imagen de Santa Rita, obra de Jacinto Higueras, que en la actualidad se venera en la parroquia de la Magdalena. En él se elaboraban “las yemas de Santa Úrsula”, un dulce que se había logrado convertir en típico de la repostería jiennense.

El proceso de venta comenzó, ya sin discreción, el 1 de abril, aunque antes haya habido algunos contactos en este sentido, llevados con sigilo. Cualquiera que esté interesado puede ver el interior del convento en una publicación que circula por las redes sociales y también acceder a la web de la inmobiliaria jiennense que colabora con la letrada encargada de la operación. No es el primer bien de la Iglesia que se queda abandonado, por la falta de religiosos que le den vida y, en cada caso, se buscan distintas soluciones para evitar que el inmueble quede vacío definitivamente. En el lado contrario, las Madres Dominicas de Jaén, recientemente, asumieron a las religiosas de esta orden de un municipio de Sevilla, al quedar el convento allí vacío, ya que la falta de hermanas hacía inviable el uso del inmueble. Esto conllevó el traslado de patrimonio de la orden hacia la provincia jiennense.