Prisión y 3.461,25 euros por haber quemado 26 hectáreas

El acusado acepta los hechos y reduce la condena propuesta por la Fiscalía

07 mar 2017 / 12:01 H.

Aunque, en un primer momento, ante su señoría estuvo a punto de dar más explicaciones sobre lo sucedido, en segundos rectificó y se limitó a aceptar los hechos a preguntas de la juez del Penal número 3. De esta forma, se dictó la sentencia que condena a Juan Pedro O. R. por un delito de incendio forestal, cometido por una imprudencia grave, al contravenir las normas de la Junta que limitan el uso del fuego. Se trata de la conocida normativa que impide quemar rastrojos y encender barbacoas en épocas de máximo riesgo. En concreto, la decisión del imputado de encender una hoguera para deshacerse de los restos de la poda del olivar generó un incendio que afectó a 26,015 hectáreas de terreno forestal. Por ello, se le impone una pena de seis meses de prisión, seis meses de multa, a razón de dos euros al día, y el pago de 3.461,25 euros en concepto de responsabilidad civil. Esta suma se invirtió en sofocar las llamas, según la Consejería de Medio Ambiente de la Junta.

Para apagar el fuego, tal y como recoge la Fiscalía en su escrito de calificaciones, fue necesario movilizar a más de cincuenta personas, entre personal de tierra del Infoca y trabajadores de otras áreas de la Administración andaluza, guardias civiles, policías y los pilotos de dos aviones y un helicóptero. Las llamas afectaron a una quincena de propietarios de la zona del arroyo Clavijas, a los que se les hizo el ofrecimiento de emprender acciones contra el olivarero, sin embargo, lo declinaron.

El Ministerio Público considera que el acusado no adoptó medida de prevención alguna, como la apertura de un perímetro cortafuegos, además de abandonar la lumbre cuando todavía no se había apagado, a pesar de que había viento. El aire, “como era más que previsible”, tal y como razona la fiscal María de la Paz Corral, unido a las altas temperaturas y el terreno forestal colindante fueron factores que se unieron para que el monte echara a arder. En 2016, según los datos que aportó el Plan Infoca del Gobierno andaluz, se quemaron 217,05 hectáreas entre el 1 de junio y el 15 de octubre, la época de mayor riesgo. El fuego sobre el que se dictó sentencia ayer fue un 10 de octubre de 2013. En el pasado ejercicio, la mayor parte de la superficie afectada, 171,6 hectáreas, era de matorral mientras que la superficie de arbolado ha representado 45,4 hectáreas.

Entre las principales causas de fuegos forestales en la provincia continúan las negligencias humanas, tal y como repiten, año a año, los responsables del dispositivo especial que se pone en marcha para controlar este tipo de situaciones.