La subdelegada buscará un pacto para mejorar los alojamientos temporeros

Diálogo con los olivareros, los ayuntamientos y la Junta

31 dic 2016 / 17:15 H.

Ala Subdelegación del Gobierno en Jaén, a través de la Inspección de Trabajo, le compete velar por que aquellos que cobran un jornal en la campaña de la recolección de la aceituna tengan contrato y se le pague aquello que está establecido por ley, en torno a 51 euros. Pero la Administración central no debe estar ciega y, menos aún, si se le abren los ojos con tragedias como la muerte de tres temporeros africanos, el pasado 26 de diciembre, por un incendio en su “vivienda”, una cochera de la calle Cárcel de El Mármol, propiedad de su patrón. Con esta filosofía, la nueva subdelegada del Gobierno, Francisca Molina, anuncia que, aunque no les corresponde estrictamente a los inspectores velar por cómo son los alojamientos, la Subdelegación hará lo posible por tratar de mejorar las condiciones de los inmuebles que los empresarios ponen a disposición de las cuadrillas durante la campaña.

Aparte de “vigilar” de algún modo dónde duermen los trabajadores del campo, Molina buscará la implicación de todas las partes, para evitar situaciones indeseables y, sobre todo, prevenir sucesos como la muerte de los dos senegaleses y el maliense, no hace ni una semana. El propósito de la representante del Gobierno central en Jaén es mantener conversaciones con los empresarios del sector agrícola, con la idea de establecer unos mínimos; con los ayuntamientos, para que pongan de su parte para hacer frente a esta realidad y con la Junta y otras instituciones. Molina sigue el camino que ya tomó el Gobierno andaluz que, en boca de su portavoz, Miguel Ángel Vázquez, dejó claro que, sin ser de su competencia estricta, la Junta hará lo que esté en su mano para dignificar las “viviendas” que ocupan los aceituneros durante la recolección; aviso que se hizo extensivo a otras campañas en Andalucía. La oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, habló directamente de abrir una investigación para trasladar sus resultados a las administraciones competentes, como lo hizo cuando denunció los problemas para escolarizar a los hijos de los temporeros.

Desde el primer momento, los sindicatos y organizaciones como Jaén Acoge pusieron el foco en las condiciones de habilitalidad del garaje donde fallecieron los tres temporeros como causa posible de lo ocurrido. El Juzgado número 1 de Úbeda investiga los hechos y ya tiene en su mano el informe de la Policía Judicial de la Guardia Civil y la autopsia, que apunta a la inhalación de humo como causa de las muertes.