La liquidación del Nuevo Jaén se puede decidir en el juzgado

La gestora del polígono industrial convoca junta de accionistas para el 25 junio

08 jun 2019 / 12:11 H.

El pleno de la Corporación del 8 de mayo, de los últimos del mandato, no autorizó al alcalde, Javier Márquez, ya en funciones tras las elecciones municipales celebradas 18 días después, a que tomara acuerdos en nombre del Ayuntamiento en la liquidación de la sociedad gestora del polígono Nuevo Jaén. Se trataba de un paso que se pretendía dar a petición del otro socio de esta entidad, Cajasur, que tiene el 30% de los activos y pasivos, que comparte con la Administración local. El veto fue posible gracias al respaldo de dos de los ediles no adscritos, Víctor Santiago y Salud Anguita, lo que hizo que la propuesta no prosperara, al sumar 14 los votos en contra frente a los 13 síes, que llegaron del PP y el no adscrito y vicepresidente de la Sociedad Municipal de la Vivienda (Somuvisa), Iván Martínez que, precisamente, es uno de los liquidadores. Las posturas negativas a este trámite se justificaron al entender los que las respaldaron que no contaban con información suficiente para dar su visto bueno. Posteriormente, hubo una reunión de los accionistas y el Gobierno local, en la sede municipal y, el martes 21 de mayo, el Boletín Oficial del Registro Mercantil, convocó una nueva junta de accionistas que, en su sexto punto, incluye la solicitud de liquidación judicial de la sociedad por la paralización de los órganos sociales.

La paralización de los órganos sociales, de modo que resulte imposible su funcionamiento, se prevé como causa legal de disolución de una sociedad, conforme Ley Sociedades de Capital, ya que establece que los administradores están obligados a solicitar la disolución judicial de la sociedad cuando el acuerdo social fuese contrario a la disolución o no pudiera ser logrado.

También está previsto la aprobación de las cuentas anuales del ejercicio 2018 y el informe de gestión, además del examen y visto bueno, si procede, del balance final de liquidación y del proyecto de división del activo resultante de los accionistas. En el quinto punto, eso sí, se pide la aprobación de la “condición suspensiva” de los acuerdos adoptados en los cuatro epígrafes anteriores. Fuentes del Gobierno municipal explicaron que los liquidadores ya habían culminado su trabajo y que solo había que esperar a que los socios adoptaran el acuerdo para dar este paso.

En el reparto de activos y pasivos, la Administración local se queda con el edificio Emplaza, en la calle Bedmar del Polígono Los Olivares, valorado en 2,6 millones de euros y que, como se avanzó, se destinará, como actualmente, a dar servicios empresariales y a otros usos, como acoger una extensión del Registro Municipal. Las explicaciones, que dio el concejal Miguel Contreras en el pleno, otro de los liquidadores, no contentaron a la oposición que, en el caso del PSOE, aseguró llevar 22 meses a la espera de información.