Green Book se alza con el Premio a la Mejor Película

La favorita Roma consigue, finalmente, tres de los apreciados Oscar

26 feb 2019 / 18:20 H.

No se cumplieron los pronósticos. O quizá sí. No fue Roma la que se llevó la estatuilla a la Mejor Película, sino Green Book, ambientada en 1962 en el Sur profundo de los Estados Unidos, con un racismo latente y patente y un virtuoso pianista negro que se va de gira por el mismísimo ojo del huracán. Quería caldo y le sirvieron dos tazas. Una crítica implícita a la doble moral, la hipocresía, el querer aparentar de la alta sociedad rural, cuando la procesión va por dentro. Sus personajes principales (Viggo Mortensen y Mahershala Ali) recuerdan un poco a Don Quijote y Sancho. Ali se llevó el Oscar al Mejor Actor de Reparto y, eso, dice mucho. Este intérprete levantó su segunda estatuilla y la dedicó a su abuela.

Mortensen volvió a estar nominado a mejor actor y se quedó con las ganas. El filme, dirigido por Peter Farrelly, se alzó con el premio a la mejor película, imponiéndose a la gran favorita, Roma, de Alfonso Cuarón, que se llevó tres premios: mejor dirección, mejor fotografía y mejor película de habla no inglesa. Idéntico botín tuvo Green Book, que se hizo, además de con el premio a la mejor película, con el Oscar al mejor actor de reparto y el Oscar al mejor guión original. La otra gran triunfadora, según Europa Press, fue Bohemian Rhapsody, el biopic de Freddie Mercury, que se llevó cuatro Oscar: al mejor montaje, a la mejor edición de sonido, a la mejor mezcla de sonido y el de mejor actor protagonista para Rami Malek. Olivia Colman, dio una de las grandes sorpresas al imponerse a Glenn Close como mejor actriz protagonista por su encarnación de la reina en La Favorita.

El premio a la mejor actriz de reparto fue para Regina King por El blues de Beale Steet que recibió el premio entre lágrimas. Tampoco le fue nada mal a Black Panther, la primera cinta de superhéroes nominada al Oscar a la mejor película que no lo ganó, pero sí se llevó tres de los siete premios: mejor vestuario, mejor diseño de producción y mejor banda sonora por el trabajo de Ludwig Göransson. En la ceremonia, Donald Trump estuvo muy presente en los discursos. Fue el caso de los dos presentadores españoles: Javier Bardem y el chef José Andrés, este mencionó a los inmigrantes y las mujeres, que hacen que la humanidad avance. Y Bardem prefirió lanzar su mensaje en español e incluir en él una clara alusión a Donald Trump. “No hay fronteras, no hay muros que frenen el ingenio y el talento”.