Fianza de 10.000 euros para el “youtuber” de las armas

Alejandro C. M., que cumple cinco meses en prisión, aún no tiene el dinero

09 jul 2016 / 11:50 H.

Alejandro C. M., el vecino de Marmolejo encarcelado desde febrero por enseñar a fabricar armas de guerra en su canal de Youtube, podrá salir en libertad. Eso sí, abandonará la cárcel, donde lleva cinco meses de forma preventiva, siempre y cuando reúna los 10.000 euros para pagar la fianza que le ha impuesto la Justicia.

Esa fue la decisión que adoptó el magistrado del Juzgado de Instrucción número 3 de Andújar, que investiga el caso, después de interrogarlo el pasado miércoles. Es la primera vez que Alejandro C. M., de 48 años, ha contado su versión de los hechos. Hay que recordar que se negó a declarar ante los policías que lo detuvieron y ante el juez instructor. El “youtuber” de Marmolejo aseguró que las armas que enseñaba a fabricar en sus tutoriales no eran, en absoluto, peligrosas. Es más, en un momento de su declaración, llegó a definirlas como “armas de feria”, tal y como confirman fuentes del caso. Cuando su señoría le preguntó por algunos de los vídeos colgados en su canal, como el del lanzagranadas, Alejandro C. M. aseguró que solo servía para lanzar patatas. Entre otras cosas, también le cuestionó por la fabricación de una ballesta, a lo que el procesado contestó que ese objeto puede adquirirse fácilmente en un bazar.

Hay que recordar que la Policía Nacional puso en marcha un importante dispositivo el pasado 14 de febrero. Los agentes practicaron tres registros —su vivienda, su taller de carpintería y la casa de sus padres—. Sin embargo, la principal prueba de cargo contra él son los tutoriales que publicaba en su canal de vídeos de Youtube en los que enseñaba a fabricar objetos como navajas, pistolas o arcos con materiales que están al alcance de cualquiera. La Brigada de Información de la Comisaría descubrió que un vecino le estaba traduciendo los vídeos al árabe. Esa circunstancia disparó todas las alarmas, sobre todo porque unos meses antes se habían producido los atentados de París y Europa entera estaba en alerta por terrorismo. Cuando el juez le preguntó por este asunto, Alejandro C. M. fue muy claro. A grandes trazos, explicó que realizaba estos vídeos y los colgaba en internet con ánimo lucrativo y que el hecho de subtitularlos suponía “abrir mercado”. En uno de los registros se hallaron unos planos de la frontera de España con Marruecos, una cuestión que no se trató en el interrogatorio judicial, tal y como confirman las mismas fuentes.

El auto judicial por el que se le impone una fianza de 10.000 euros puede ser recurrido ante la Audiencia Provincial. La defensa pretende eliminar ese aval o que, al menos, se reduzca la cantidad.