El IBI subirá un 4 por ciento y el impuesto de vehículos, un 19

El Ayuntamiento anuncia la disolución de cinco organismos autónomos

19 abr 2016 / 13:13 H.

A l concejal de Hacienda, Manuel Bonilla, le tocó bailar con la más fea y anunciar una nueva modificación del “plan de ajuste” del Ayuntamiento. Con ese eufemístico tecnicismo, el edil se refirió, principalmente, a una subida de los impuestos y de las tasas municipales. En concreto, anunció que para 2017 habrá un incremento del 4 por ciento del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y de un 19 por ciento de media en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM). El objetivo es incrementar la recaudación para poder comenzar a devolver al Estado los 28,2 millones de euros que anticipó al Consistorio con carácter extrapresupuestario en diciembre del año pasado. A partir del próximo ejercicio y durante una década, el Ayuntamiento debe pagar ese préstamo, a razón de 2,8 millones de euros por año. “Si no lo hiciésemos voluntariamente, se haría de oficio”, explicó el concejal. Es decir, que el Ministerio de Hacienda retendría la aportación que entrega a las arcas municipales en concepto de la Participación de los Ingresos del Estado (PIE).

La previsión que ha hecho el Gobierno en funciones es que el IBI suba un 4 por ciento —la última vez que se incrementó lo hizo en un 10 por ciento—. Por su parte, el aumento medio del Impuesto de Vehículos será del 19 por ciento. “Lleva muchos años sin actualizarse”, justificó Bonilla, quien indicó que el criterio que se ha seguido es la utilización de la media ponderada de las capitales de provincia andaluzas. Con ambas medidas, el Ayuntamiento prevé recaudar unos 2,1 millones de euros.

No será, por lo tanto, la única iniciativa municipal por la que los jiennenses tendrán que rascarse el bolsillo. Manuel Bonilla indicó que las tasas y los precios públicos también se revisarán con vistas al ejercicio 2017. Falta saber cuánto se incrementará y a qué servicios afectará. “Está en estudio”, dijo el concejal.

La remodelación del plan de ajuste incluye, además, la disolución de cinco de los ocho organismos autónomos con los que cuenta el Ayuntamiento. Así, en poco más de un año y medio, dejarán de existir los dos patronatos municipales de Cultura y Deportes, la Universidad Popular, la Gerencia de Urbanismo y la Escuela Taller. El Gobierno local entiende que esta medida permitirá un ahorro anual de 428.000 euros, que provendrá de los sueldos de los gerentes y de cuestiones relacionadas con la organización y la economía de costes. Los servicios los seguirá prestando el Ayuntamiento, pero ahora directamente. El Ayuntamiento tendrá que negociar ahora con los sindicatos cómo va a ser ese proceso de disolución de los organismos autónomos. Otra medida complementaria será el endurecimiento de los criterios de control y racionalización del gasto.

El concejal de Hacienda hizo hincapié en la “situación de quiebra técnica del Ayuntamiento”. “No voy a utilizar la palabra rescate, lo que sí digo es que necesitamos ayuda de otras administraciones en forma de liquidez”, explicó Manuel Bonilla. Cuestionado sobre la deuda municipal, reconoció que se sitúa entre los 550 y los 600 millones de euros, a falta de cerrar el actual ejercicio presupuestario.