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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Vuelve sin boina

12-05-2026 / 08:00

El líder sindicalista Andrés Bódalo Pastrana, que llegó a ser concejal en el Ayuntamiento de Jaén, regresa a la política con Adelante Andalucía después de pagar por lo que hizo en la cárcel

Tiene la boina guardada en el armario y, aunque amenaza con sacarla, su intención es lucir imagen nueva en señal del giro experimentado después de su paso por el Centro Penitenciario de Jaén. Andrés Bódalo Pastrana, después de una carrera sindical y política que le llevó a dormir unas cuantas veces en el calabozo, regresa a lo público a través de Adelante Andalucía. La última asamblea celebrada por la coalición de izquierdas en Jódar eligió al también exconcejal como máximo responsable en este municipio de Sierra Mágina y, ni no cambian las tornas, será el próximo candidato a la Alcaldía. Su lucha se centra, ahora, en romper aquel patrón que saltó por los aires con la reedición de un acuerdo que, sobre el papel, desafía la coherencia ideológica: el pacto entre Izquierda Unida y el Partido Popular.

“Me duele que mi pueblo, que ha sido emblemático para la izquierda, abra la puerta a la derecha”, manifiesta. Convencido de que vuelve a la política para frenar la llegada de aires diferentes a un territorio comanche, subraya que tiene la vida resuelta con su trabajo como transportista internacional y con un negocio familiar y aspira a formar parte del paisaje municipal para luchar por el bienestar de sus vecinos. Lo hará bajo el paraguas de Adelante Andalucía, después de su paso por Izquierda Unida y por Podemos, dos agrupaciones con las que está desencantado después del acuerdo de gobernabilidad que sigue vigente en el Ayuntamiento de Jódar. “Yo soy uno de los que intenta, desde el primer momento, una moción de censura con el Partido Socialista”, dice abiertamente.

Tres años y medio estuvo en prisión el exconcejal de Jaén en Común en el Ayuntamiento de Jaén por agredir a un edil socialista galduriense, un error que asume como propio y del que está arrepentido. Entre rejas aprovechó para estudiar y para cuidar a Senda y Kin, dos perros labradores terapéuticos a los que tanto echa de menos. Los ocho años de inhabilitación para cargo público ya están prescritos y Andrés Bódalo vuelve con fuerza, con la bendición de Adelante Andalucía, para dar guerra. “Tengo que subrayar y recordar que entré en prisión por un fallo que tuvo la procuradora, que presentó a destiempo mi recurso de casación, por el que me indemnizaron con ocho mil euros”, manifiesta. El dinero, sin embargo, no pagará el daño que sufrió mientras estuvo privado de libertad.

El hombre despojado de la boina empezó a trabajar con nueve años arrimar el hombro en una familia de diez hermanos. Ejercía de aguador en una lejana finca de Jódar en la que le pagaban la mitad del salario. Era la época en la que los sonidos de la lucha sindical comenzaban a retumbar con fuerza en los campos de Andalucía. Un buen día, bajo la batuta del exsindicalista José Cabrero, hubo huelga en el cortijo en el que echaba el jornal. Tanto ruido hizo que el dueño aceptó pagar el sueldo infantil al cien por cien. Fue en ese preciso instante cuando despertó en él la conciencia social y emprendió una revolucionaria aventura, en los años ochenta del siglo pasado, que lo llevó a estar siempre en primera línea de batalla. No hay movida dentro y fuera de su tierra en la que no haya estado. El líder del Sindicato Obrero del Campo, convertido después del Sindicato Andaluz de Trabajadores, llegó a ser concejal en el Ayuntamiento de la capital y, después de dormir cinco veces en los calabozos, tuvo que cumplir condena en prisión, donde recibió la visita de hasta el mismísimo Pablo Iglesias. En su marcada carrera hay sonados cortes de carreteras, mediáticas ocupaciones de fincas y edificios públicos, piquetes pasados de tono y largas marchas a pie reivindicativas. Ahora es otro. Sin boina. Quiere ser alcalde de su pueblo.

La firma del contrato del tranvía y, después, pruebas con gente

Están marcados los pasos para que el tranvía de Jaén, que la próxima semana cumplirá la cifra redonda de quince años paralizado, tenga capacidad de influencia en la cita con las urnas del próximo domingo. Los máximos representantes de la Junta de Andalucía en la provincia se afanan en proclamar el trabajo realizado para reactivar un sistema de transporte que está comprobado que funciona, porque en las últimas semanas forma parte del paisaje jiennense, pero no dio tiempo a que entrara en circulación con pasajeros. Eso llegará en torno a un mes. Antes, en los próximos días, está prevista la firma del contrato con la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Ruiz y Barraqueiro, cuya oferta obtuvo en la licitación la tercera mejor puntuación. Hay que recordar que las dos primeras —las de las UTE de las que formaban parte Alsa y Avanza, respectivamente—, quedaron fuera del proceso por falta de documentación, lo que implicó el retraso para formalizar el contrato. Después llegarán las pruebas con gente dentro y, más tarde, la reorganización del tráfico para una perfecta convivencia con los vehículos privados y los autobuses urbanos. Será entonces cuando se acerquen las siguientes elecciones municipales.

EN CORTO. Celeridad en los proyectos municipales

Estamos en campaña electoral y toca hablar de proyectos autonómicos, pero los ayuntamientos trabajan a marchas forzadas para llegar preparados a las elecciones municipales, que tocan el año próximo. Al margen del encaje de bolillos para elegir candidatos y confeccionar las listas, los máximos dirigentes municipales se afanan en cerrar los flecos sueltos de la legislatura. En la capital, en los últimos días afloran obras como la reforma de la Plaza de la Constitución, el arreglo de la de La Libertad o Los Cañones, algunas con polémica incluida, porque hay quienes dicen que se Jaén Merece Más introdujo apreciaciones que, después, no se tuvieron en cuenta. También es el momento de las desavenencias y de marcar territorio con vistas a una cita con las urnas que llegará en un abrir y cerrar de ojos.