Papel, papeleta y papelón

29 jun 2020 / 17:12 H.

Hay papeles, papeletas y papelones, tres conceptos interrelacionados que los protagonistas de un relato inacabado representan en sí. Fueron compañeros de partido, alcaldes en sus respectivas ciudades e, incluso, cómplices en una estrategia histórica que abrió puertas y ventanas en un congreso extraordinario provincial que partió en dos el Partido Popular. Miguel Moreno y Jesús Estrella tuvieron vidas paralelas en esto de lo público que quedaron separadas, quizás, por culpa del destino o, en cierto modo, porque cada uno tiene que labrarse un futuro en la vida.

El caso es que estuvieron juntos en aquella batalla que lideró el alcalde de Porcuna con un buen grupo de críticos para ser presidente y, cuando empezó el juego de tronos, el exalcalde de Andújar decidió dar el salto a la oficialidad. La llegada de Juan Diego Requena a la dirección de la que es, en la actualidad, la segunda fuerza política en la provincia hizo que cada uno tomara un camino y, hoy en día, vuelven a encontrarse. La lucha por enlazar por autovía Jaén con Córdoba fuerza un reencuentro en el que, eso sí, cada uno lleva su voz cantante.

Los ajenos a una historia en la que quedan muchos capítulos por contar deben saber que, por una parte, Miguel Moreno es el aspirante a dirigir Ciudadanos en la provincia. Inmiscuido en el proyecto de Inés Arrimadas, pueden pasar muchas cosas todavía, pero todo apunta a que será quien lleve las riendas de la fuerza naranja en una tierra en la que, en las últimas elecciones municipales, consiguió cinco alcaldes. Por otra, Jesús Estrella es el delegado territorial de Fomento de la Junta de Andalucía. De todos es conocido que el Gobierno autonómico funciona gracias a la coalición entre Ciudadanos y el Partido Popular. ¿Qué ocurre? Aquí viene el embrollo. El alcalde de Porcuna lidera el movimiento que reivindica la construcción de una autovía que una Córdoba y Jaén por El Carpio, es decir, por la A-306. No es algo nuevo, sino que viene de finales del siglo pasado, con el fin de impulsar económicamente los municipios de la comarca del Alto Guadalquivir. El caso es que, cuando comenzó la legislatura autonómica, desde Sevilla se insinuó la posibilidad de que la conexión se hiciera por la A-311 y, desde entonces, están encendidas todas las alarmas. Hay quienes interpretaron la estrategia como una maniobra de Jesús Estrella para arrimar el ascua a su sardina, por aquello de que él es de Andújar y por la enemistad política con Miguel Moreno.

Por el momento, sobre la mesa existe una decisión salomónica consistente en reparar sendas carreteras con una inversión estimada de 35,3 millones de euros para la A-311 (Jaén-Andújar) y 23,3 millones para la A-306 (Torredonjimeno-El Carpio). Aquí paz y, después, gloria. La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, así lo hizo saber la semana pasada a los dirigentes municipales que están al mando de una histórica reivindicación. Lo del desdoblamiento quedará para más adelante, no está en la agenda de lo urgente y lo prioritario en un momento en el que prima la recuperación en la guerra contra el coronavirus. Nadie descarta, ahora, que en un futuro llegue esa necesaria conexión por El Carpio, el camino más corto para llegar hasta la parte occidental de la comunidad andaluza desde Jaén y que, sin embargo, presenta tantas deficiencias que hace que los viajeros elijan el camino más largo, el de Andújar.

El papel que juegan Miguel Moreno y Jesús Estrella es crucial en el desenredo de una maraña que, al final, acabará por otro camino, el menos costoso para las arcas públicas y el más perjudicial para el ciudadano. Ni para ti ni para mí. La papeleta es buena y el papelón, impresionante.