Otra mujer pionera

14 sep 2020 / 16:40 H.

No es coser y cantar eso de liderar un partido político en tiempos de vacas flacas. Las últimas elecciones, tanto municipales, como autonómicas y generales, dejaron tocada una coalición que intentó recabar votos por el camino de la confluencia y, a tenor de los resultados, sufrió un importante desgaste. Izquierda Unida se resiste en una provincia en la que la explosión de organizaciones con un mensaje cercano al ciudadano y con el marketing preparado para atacar en todas las direcciones hizo mella en el claro bipartidismo en el que las siglas de IU-LV-CA siempre tuvieron mucho que decir. Marcas emergentes que, finalmente, se unieron para hacer más fuerza ensombrecieron el trabajo de toda una vida y dejaron sin liderazgo una formación con historia y tradición en muchos pueblos y ciudades jiennenses. En un momento en el que el contexto invita más a salir corriendo que a otra cosa, la dirección provincial de Izquierda Unida está en manos de una mujer, la primera en una trayectoria escrita por hombres que, eso sí, sirvieron de contrapeso a las políticas municipales del Partido Popular y del Partido Socialista en la mayor parte del territorio provincial. María del Carmen Barranco García está dispuesta a continuar la línea de su antecesor, Francisco Javier Damas, y hacer ver a la gente que la alternativa está al alcance de su mano.

Con estudios en Derecho y Ciencias Políticas, tiene 30 años. Fue la única candidata en el proceso interno que se abrió cuando el coordinador provincial se fue a Las Palmas de Gran Canaria para ejercer de profesor y terminó el sábado pasado en una proclamación unánime que la convirtió en la líder de la dirección provincial de Izquierda Unida. Con pasado puramente municipalista, su flirteo con la política empezó, con dieciséis años, en las Juventudes Comunistas hasta que el exalcalde de Torredonjimeno Juan Ortega la fichó para las elecciones municipales de 2015. Portavoz del grupo en el Ayuntamiento tosiriano y concejal de Juventud y Deporte, está convencida de la importancia de pisar una Administración pública, la más cercana al ciudadano, antes de aspirar a cualquier otro cargo público. María del Carmen Barranco, dispuesta de domingo a domingo, madrugadas incluidas, a dar respuesta a los problemas de sus vecinos, recuerda aquellos años como los más completos desde el punto de vista político. El siguiente paso en su trayectoria ocurrió hace dos años, cuando se celebraron los comicios autonómicos. Izquierda Unida la incluyó como número dos en la candidatura por Jaén, encabezada por José Luis Cano, quien dimitió por aquello de cobrar viajes en BlaBlacar que tanto dio que hablar y dejó la puerta abierta para que ella se convirtiera en parlamentaria. Prometió el cargo el 27 de noviembre de 2019 y, desde entonces, intenta dejar su impronta como diputada andaluza por una provincia en la que considera que queda mucho camino por recorrer.

María del Carmen Barranco aspira a continuar la línea de su antecesor, quien consiguió coser las heridas internas propias de una organización en la que cada uno es de su padre y de su madre y quien, en cierto modo, puso el coche en marcha para que empezara a funcionar sin más contratiempos que una mera revisión rutinaria. El caso es que su intención es seguir el camino de Francisco Javier Damas y establecer una hoja de ruta en la que los jiennenses tengan la voz que les corresponden en las instituciones públicas para reclamar el desarrollo de infraestructuras que exige la sociedad actual. “No queremos ser la Teruel de Andalucía”, insiste la nueva coordinadora provincial de Izquierda Unida, una mujer preparada y con ganas de aprender en un campo que le apasiona y para el que fue, incluso, a la Universidad.