Nuevos en la “oficina”

16 nov 2020 / 16:45 H.

Está en pleno proceso de renovación Ciudadanos, en un efecto dominó que empezó con la dimisión de Albert Rivera, continuó con el nombramiento de Inés Arrimadas y, sucesivamente, hasta llegar al último rincón de España. El cambio de las estructuras autonómicas dio paso a la remodelación de las provincias con figuras totalmente nuevas y un staff diferente que, en el caso de Jaén, queda liderado por el alcalde de Porcuna, Miguel Moreno Lorente. El recién elegido coordinador de la fuerza naranja, el color seleccionado para mover los cimientos de una política necesitada de aires nuevos, asume las competencias de un presidente o un secretario general en cualquier formación política, además de la Portavocía de una organización que tiene una gran asignatura pendiente: la implantación municipalista. Sustituye a Raquel Morales, actual delegada territorial de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, la mano derecha de Juan Marín y una militante activa a la que su partido le debe mucho de lo que hoy tiene en la tierra del mar de olivos. El caso es que, poco a poco, la flamante estructura toma forma con caras que son conocidas en sus respectivos lugares de procedencia y que, sin embargo, son novedosas en una dirección provincial que diseña una estrategia de presente y de futuro.

La reducción de áreas impera en el nuevo diseño organizativo que, aparte del coordinador, está compuesto por los delegados Organización, Acción Institucional y Comunicación. Desaparece Relaciones Institucionales, que estaba en manos de la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Jaén, María Cantos, y Programas, representado hasta ahora por el delegado territorial de Educación, Antonio Sutil. Se suben al carro de la directiva la jefa de Servicio de Planificación Educativa, Pilar Melero, en Organización; la concejala de Hacienda en el Ayuntamiento de Linares, Noelia Justicia, y el afiliado de Bailén Juan Leyva, en Comunicación. La apuesta por los municipios es un guiño importante de la dirección nacional, la encargada de una elección en la que, por cierto, la aclamada democracia interna brilla por su ausencia, le pese a quien le pese.

Los estatutos de Ciudadanos marcan la existencia de dos importantes órganos que operan en cada provincia: la junta directiva y el comité provincial. La primera está representada por el coordinador, los tres delegados recién salidos del horno y cuatro miembros que son seleccionados por el comité provincial. En la segunda aparecen también los coordinadores de todas las agrupaciones que la fuerza naranja tiene repartidas por los municipios. Miguel Moreno tiene pendiente convocar un próximo comité provincial, valga la redundancia, en el que uno de los principales puntos del orden del día será poner nombres y apellidos a cada uno de los cuatro miembros que engrosarán la directiva provincial, a la que se pueden presentar los militantes libremente. Esa fase llegará justo después de cerrar el nombramiento de los delegados que, por supuesto, ha generado las oportunas críticas entre quienes ya no forman parte de los máximos órganos de decisión del partido. La ausencia de la capital en la nueva estructura organizativa de Ciudadanos no es una cuestión menor y, quizás, habrá que remediarlo con los puestos vacantes para no ahondar más en la herida.

Así está la situación en una fuerza política que tiene mucho que decir en un buen puñado de ayuntamientos jiennenses y que tiene toda la carne puesta en el asador del alcalde de Porcuna, un dirigente con sobrada trayectoria política y, sobre todo, con experiencia municipalista, la clave para rascar votos en pueblos en los que, hasta ahora, la voz naranja queda oculta por otras con mayor volumen. La hoja de ruta está perfectamente marcada y el camino es tan largo como apasionante.