No habrá marcha atrás. El viaje emprendido por el alcalde de Jaén, Julio Millán, está marcado en una meditada hoja de ruta que terminará el 23 de mayo de 2027 y, aunque se conoce el destino, quedan por saber las paradas de un recorrido que exige no despegar las manos del volante. El autobús, repleto de pasajeros, apenas permitirá mirar por el espejo retrovisor una vez introducida la primera con rumbo a una nueva aventura. El trazado está diseñado después de un profundo proceso de entrenamiento para que la conducción, una vez emprendida, permita adelantar por la izquierda a quienes circulen por una carretera en la que tendrá que superar unos cuantos obstáculos. Pudo quedarse en el arcén privilegiado establecido por el reglamento de la fuerza política a la que representa, el de la vía directa, pero la necesidad de legitimación cuando los baches dificultan el camino fue lo que hizo que, la semana pasada, sorprendiera con la petición de urnas y avales que permite el instrumento de democracia interna: las primarias.
Poco margen de maniobra dejó el máximo dirigente municipal a la organización provincial del Partido Socialista, con signos de percibir el viento en contra de la capital. Hoy termina el plazo para presentar las candidaturas a la Alcaldía de Jaén y, aunque hubo movimientos en agosto para poner en una balanza la opinión de la militancia, todo parece indicar que no habrá más nombres encima de la mesa que el del conductor de esta historia. Salvo sorpresa de última hora, nadie más se tirará a la “alberca” y Julio Millán tendrá la piscina como una balsa de aceite para continuar en segunda, en tercera, en cuarta..., siempre bajo el cumplimiento estricto de la normativa vigente. Como el cuento del lobo y la caperucita, elige el camino más largo para recoger esas rosas representadas por los compañeros de partido, en masculino y femenino, en forma de perseguida bendición.
Está claro que, en esto de la política, cuando alguien que tiene una salida cómoda decide entrar en una curva, suele saber que algo se juega. El único alcalde socialista de capital en Andalucía quiere el refrendo de los afiliados, con la idea fija de convertir ese permiso en una fotografía de fuerza, una especie de certificado de conducción para afrontar las municipales de 2027 con el partido detrás y con la ciudad como horizonte. Sólo necesita el quince por ciento de la militancia, apenas setenta personas con carné contabilizadas en el primer suspiro. Movilización, reseteo, participación, dinamización, implicación... Esa es la consigna de alguien que tampoco lo tuvo tan claro hasta el último momento y que, después de todo lo recorrido, tiene trazados proyectos de ciudad para garantizar el sello socialista durante una década. Mientras reorganiza el equipo de Gobierno con los cambios de última hora, afronta las elecciones primarias convencido de que son una prueba, una fotografía interna, un termómetro, incluso una cuenta de resultados antes de someterse al juicio de los ciudadanos.
La carretera, en cualquier caso, no está despejada. Hay por delante una ciudad pendiente de su papeleta. Hay un Partido Popular que ya tiene candidata. Hay una izquierda que estudia fórmulas de entendimiento. Y hay una mayoría social que no vota en las agrupaciones socialistas, sino en las urnas de todos los jiennenses. El Partido Socialista de Jaén se juega ahora algo más que el nombre de su aspirante al bastón de mando. Se juega la sensación de fortaleza o de desgaste con la que llegará a la campaña y, en este sentido, el viaje importa tanto como el destino. El motor está en marcha. Queda por ver quién ocupará hasta el último asiento.
“Es evidente que, tras la entrada masiva de inmigrantes y los posteriores incidentes en la zona, la gestión por parte del Gobierno de España debió ser más contundente, firme y eficaz. La seguridad y la certidumbre en las fronteras requieren una respuesta operativa impecable y sin ambigüedades. El PSOE de Martos reafirma su compromiso inquebrantable con la integridad territorial de España, la soberanía nacional y la protección de sus fronteras”. Son palabras textuales extraídas de una nota que hizo pública a la militancia la agrupación socialista marteña para justificar su ausencia en la concentración organizada en todos los municipios la semana pasada para respaldar al pueblo de Ceuta. Sorprende la crítica negativa hacia la gestión del Gobierno central, al que tildan de poco contundente y eficaz y reclaman una respuesta sin ambigüedades. Otra nota llamativa estuvo en Sabiote, donde el Ayuntamiento llamó a la movilización ciudadana para apoyar a los ceutíes. Se trata de un municipio gobernado por el Partido Socialista, donde el alcalde apartó su ideología política para situarse en el bando de su pueblo, que es verdaderamente por el que tiene que velar cualquier dirigente municipal cuando la situación exige posicionamiento.
Llegó a ser concejal en el Ayuntamiento de Alcalá la Real, fue elegido secretario general del Partido Socialista en unas primarias a las que se enfrentó a Carlos Hinojosa y, ahora, hay quienes dicen que presentará candidatura a la Alcaldía de una ciudad gobernada por el Partido Popular en este momento. Él ni
confirma ni desmiente y, mientras tanto, en los mentideros de la política aseguran que se tendrá que enfrentar a la diputada Inés Arco, preparada para la carrera para intentar dar una vuelta de tuerca en el principal núcleo de población de Alcalá la Real. En Andújar intentará ganar Micaela Navarro. En Úbeda hará lo posible Francisco Javier Lozano. Y, en Linares, se medirán las fuerzas Javier Perales y Ana Cobo.