Powered by
HACEMOS GLOBAL LO LOCAL

Miralles “talent”

20-10-2026 / 08:00

El alcalde de Villacarrillo, Francisco Miralles, pudo elegir entre ir al Congreso o al Senado por el Partido Popular y, sin embargo, escogió continuar en su pueblo, además de cantar y cocinar

Es uno de los alcaldes del Partido Popular con más proyección política de la provincia, cuenta con el respaldo mayoritario de sus vecinos cada vez que se somete a las audiciones a ciegas de las urnas, se mueve en el escenario municipal con la soltura de un verdadero artista y su carrera musical promete tanto como la culinaria. Francisco Miralles Jiménez entrena a fondo para llegar en forma a su cuarta legislatura con el bastón de mando en la mano sin más ambiciones que pisar la moqueta de su pueblo: Villacarrillo. Reserva el cheque en blanco para el momento en el que deje de sonar la canción más bonita del mundo.

El “modo” electoral del momento obliga a los representantes de las siglas de todos los bandos a calcular sus cábalas para situar a los mejores en esa sana aspiración de representar a los ciudadanos en las más altas instituciones. En el Partido Socialista ya muestran despejado el camino de las candidaturas, después de tener sus más y sus menos en la trastienda de las asambleas locales, mientras que el Partido Popular espera a que los de Madrid decidan qué quieren ser de mayores para, a renglón seguido, confeccionar el traje a medida de unas listas que sirven, a la vez, para situar a cada uno en el lugar que merece. Siempre hay excepciones que confirman la regla, por aquello de que en todas casas cuecen habas, pero lo habitual es que las asignaturas pendientes queden aprobadas cuando el tiempo brinda en bandeja el don de la oportunidad. El caso es que el presidente provincial, Erik Domínguez, prepara el terreno para la que se avecina y, con micrófono en mano, aprovechó un viaje a Villacarrillo para dejar claro que en la suya, en San Clemente, todos hacen palmas al Talent Miralles, la voz cantante de Las Villas, y pare usted de contar. Le ofreció un cheque en blanco para que eligiera el lugar en el que quiere estar en las próximas citas electorales, Congreso, Senado, Diputación... y, como entrante, el artista escogió su pueblo, donde emplatará su cuarta legislatura como municipalista convencido, un cargo que, salvo imprevisto de última hora, compaginará con la labor de diputado provincial por su partido judicial. Sirva como paréntesis la introducción de su destreza como cocinero, que le llevó a las puertas de Masterchef, un programa televisivo en la que estaba dispuesto a sustituir las pruebas de liderazgo por una receta rica rica y con fundamento. Lo de Francisco Miralles empieza a ser un problema para los encasilladores profesionales en un territorio en el que, cuando un alcalde apunta maneras, aparecen los asesores limpiando sillones, moquetas y la lente de la cámara. Le calculan los pasos, le dibujan itinerarios y lo colocan mentalmente en puestos que todavía ni siquiera tienen vacante. Hasta que llega él y decide quedarse en Villacarrillo, como si gobernar su pueblo fuese una ocupación suficientemente respetable y no una simple estación de paso hacia algún despacho con mejores vistas. En los mentideros de la política hubo quienes lo apuntaron con el dedo, incluso, para ser el próximo presidente provincial del Partido Popular, lo mismo que señalaron al alcalde de Alcalá la Real, Marino Aguilera. También están los que lo sitúan, ahora, en el edificio capitalino de la plaza que lleva su nombre, una hazaña con escuderos socialistas como enemigos aferrados en puertas y balcones. Todo un descubrimiento Francisco Miralles, una revelación sin metáforas del político que canta de verdad, con capacidad para entonar discursos y canciones de toda la vida delante del público, una garganta profunda que espera su momento para brillar en el escenario provincial. Ahora toca lo que toca y, mientras tanto, pico y pala, porque el aval del trabajo es lo que verdaderamente merece la ovación de quienes exhiben sus virtudes para garantizar el espectáculo.

Miralles “talent”
En el aire queda el puesto número dos de la lista del PSOE al Senado

La dirección provincial del Partido Socialista planteó una lista al Congreso de los Diputados y otra al Senado para que las asambleas locales debatieran su idoneidad y, sin embargo, al final hubo ligeros cambios sobre la propuesta inicial, fundamentalmente porque tanto la capital como Linares apretaron las tuercas para conseguir mayor espacio. El comité, celebrado el miércoles, introdujo dos modificaciones. En primer lugar, en el tercer puesto a la Cámara Baja situó a Abelardo de la Rosa. En segundo lugar, en el segundo puesto del Senado colocó a Carmen Domínguez. La militancia del PSOE de la ciudad, con Julio Millán a la cabeza, puso sobre la mesa el nombre de Ángeles Jiménez Samblás y, finalmente, se tuvo que contentar con el del secretario de Estado de Educación para cerrar el círculo capitalino —la dirección federal lo bajó al cuarto—. Los afiliados de Linares, con Javier Perales como líder, intentaron barrer para casa y consiguieron introducir el nombre de Carmen Domínguez. El problema es que, ahora, la exconcejala en tiempos de Juan Fernández puede caer de la ecuación por un motivo fundamental: La coalición entre el PSOE y el Frente Amplio, mediante el que los socialistas cederán a Izquierda Unida el segundo puesto de la lista del Senado. ¿Era una premonición?

EN CORTO. Luis García Millán deja la vocalía de Jaén Merece Más

Asegura que son motivos personales los que le impiden continuar en la directiva de Jaén Merece Más, aunque haya quienes quieran ver más allá de una cuestión de conciliación familiar y laboral. Lo que ocurre es que Luis García Millán, actual concejal en el Ayuntamiento de Jaén, no es de los que se quedan de brazos cruzados y, en este sentido, quizás busque su hueco en el nuevo horizonte que se divisa con vistas a las elecciones municipales de 2027. Conste en acta que no ha fichado por Adelante Andalucía, tampoco por el Partido Socialista, aunque en las últimas semanas esté en todas las fotos en las que aparece el mismísimo alcalde, Julio Millán. Para eso son socios de Gobierno. ¿No?