Los charcos y el foco

María Jesús Montero, hablando de temporal, estrena mitin político con la defensa de lo público, en una celebración anticipada del Día de Andalucía, como hilo conductor

24 feb 2026 / 08:00 H.

Es lo que tiene ser ministra de Hacienda, vicepresidenta del Gobierno central, secretaria general del Partido Socialista en Andalucía y aspirante a gobernar en el sur de España. María Jesús Montero se ve obligada a meterse en todos los charcos y la maestría está en aprender a dejar el traje impoluto para poder saltar de uno a otro sin pasar por la lavandería de lo público. Lo demostró en una especie de mitin adelantado con la excusa de la celebración anticipada del día de todos los andaluces, ese 28 de febrero de hace cuarenta y seis años convertido en un orgullo para quienes, por elección o por una cuestión de suerte, residen en alguna de las ocho provincias andaluzas. La defensa de lo público, el lema elegido para la ocasión, fue el hilo conductor de una intervención más larga que un día sin pan en la que dejó para el final los titulares informativos de una jornada en la que Adamuz y el tren de borrascas también fueron protagonistas.

Las críticas al enemigo fueron notarias de ese sonido preelectoral de fondo con ausencia del himno que acompaña a cada representante político cuando entra en una sala abarrotada de militantes y banderas enarboladas. “Te canté” amenizó una espera que otros —en femenino y en masculino— aprovecharon para regalar besos, abrazos, fotografías y dar cuenta, a reglón seguido, en las redes sociales. El caso es que tuvieron que pitarle los oídos a Juanma Moreno en una mañana con uso interesado de los tópicos para lanzar promesas que, aunque se las lleve el viento, quedan en la hemeroteca y en la memoria de los jiennenses para la posteridad. Nunca hagas lo que yo hago. Para María Jesús Montero no está bien que el presidente de la Junta visite las zonas afectadas por el temporal con sus katiuskas verdes cuando está ella para hacerlo con indumentaria propia. Por ejemplo. También le incomoda que apruebe un paquete de medidas autonómicas cuando ella puede hacerlo como ministra de Hacienda. Otra cosa es la temporalidad, para la que habrá que estar vigilantes con el fin de que el común de los mortales se pueda beneficiar del dinero comprometido.

Más charcos. La promesa de la construcción de la Ciudad Sanitaria, un proyecto reclamado por los profesionales del sistema público en los prolegómenos del nuevo milenio, con nombres como Bernardino Alcázar o Benito Campos, continúa firme un cuarto de siglo después. Pudo ser impulsada entre 2004 y 2012, cuando la protagonista de esta historia era consejera de Salud en la Junta de Andalucía, pero las circunstancias del abandono a la provincia hicieron que, veinte años después, María Jesús Montero quiera coger el toro por los cuernos ahora con una condición: ser presidenta de la Junta de Andalucía. De oca a oca y tiro porque me toca. Otros titulares que deparó la celebración anticipada del Día de Andalucía: la creación de una Ley de Lenguas Andaluzas, la derogación de la actual normativa que impide garantizar la suficiencia financiera de las universidades, el fomento de la Formación Profesional o la gestión del transporte de cercanías para confeccionar un traje a medida de los andaluces. Aplaudida por la militancia, con la mirada atenta de Juan Francisco Serrano, María Márquez, Juan Latorre y Julio Millán en primera fila, la vicepresidenta del Gobierno dejó claro que está dispuesta a dejarse la piel para intentar cambiar el rumbo político de un lugar del que nunca se fue: Andalucía. Estar en el Gobierno siempre permite barrer para casa o, al menos, intentarlo. Hubo una ausencia destacada: Paco Reyes. Fuera de lo orgánico, en su entorno aseguran que el presidente de la Diputación no estuvo porque tenía un compromiso adquirido en otra provincia, previamente, con antiguos delegados del Gobierno. Charcos y más charcos.

Jaén Merece Más marca territorio con fin provincial desde la capital

La apretada agenda de la vicepresidenta del Gobierno, ministra de Hacienda y aspirante a gobernar la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, impidió cumplir con las pretensiones de Jaén Merece Más de mantener una reunión para hacer un seguimiento de los acuerdos que llevaron a un pacto con el Partido Socialista para propiciar el cambio en el Ayuntamiento de Jaén. Sin embargo, aprovecha el partido localista la negativa por respuesta para exigir otra reunión, en este caso en Madrid. Ella es una de las firmantes del convenio en el que se basó la moción de censura y, como tal, quiere Juan Manuel Camacho y compañía que ella sea protagonista hasta el final de la legislatura. Hay puntos en el orden del día que tienen que ver con la capital, pero la mayoría de los proyectos que anclaron el pacto son de ámbito provincial, por lo que Jaén Merece Más aprovecha su posicionamiento en la capital, donde en las últimas elecciones municipales consiguió tres concejales, como estrategia para rascar inversiones del Gobierno central. Es, además, una forma de marcar territorio cuando se acercan otras citas con las urnas en las que se juega su representatividad, un reto importante que no será nada fácil alcanzar.

EN CORTO. Los lunes, martes, miércoles, jueves... con Catalina

Una de las primeras crónicas políticas publicadas en “La Trastienda” fue titulada “Los viernes sin Gaspar”. Estaba dedicada al todopoderoso exconsejero y exsecretario de Estado, el jiennense Gaspar Zarrías, que de pronto dejó de viajar tan señalado día de la semana a Jaén como preludio de su retirada de los focos. Ahora hay otra jiennense dispuesta a ganarse el título para que, cuando entre en proceso de ausencia —será dentro de tiempo— haya titulares reservados para ella. Se trata de la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, cada vez más presente en un territorio en el que tiene la ventaja de jugar en casa. Hay pocos días de la semana en la que falte su presencia en alguno de los municipios. Como tiene que ser.