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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Listos para codearnos

19-05-2026 / 08:00

Con tanta promesa en campaña electoral, de todos los signos políticos, los jiennenses estarán en situación de mirar de hombro a hombro al resto de ciudadanos de las provincias andaluzas

Los jiennenses están obligados a tomar nota de las promesas recalcadas por los candidatos a la Presidencia de la Junta de Andalucía y por los aspirantes a formar parte del Parlamento en los próximos cuatro años. El cambio que experimentará la provincia en tan sólo una legislatura convertirá a los paisanos en ciudadanos capacitados para codearse con el resto de andaluces, con trenes de categoría, un hospital como Dios manda, juzgados unificados en un edificio sin complejos, el tranvía dando más vueltas que un trompo y con las listas del desempleo por los suelos. Son sólo algunos ejemplos en un esfuerzo ímprobo de síntesis. Ironías aparte, los representantes políticos que gobernarán en la comunidad más poblada de España durante el mandato que empieza hoy al menos reconocen, a través de sus programas electorales, las asignaturas pendientes de una tierra que vive en el prolongado sueño de la convergencia y el equilibrio territorial.

Todos ganan. Nadie pierde. La autocrítica brilla por su ausencia en los apresurados resultados de una cita con las urnas en la que, sin embargo, siempre hay vencedores y vencidos. La batalla política continuará hasta que el nuevo equipo tome posesión y queden amarrados todos los diputados autonómicos a las butacas en los que los sentaron los ciudadanos con el ejercicio libre de la democracia, por quienes se deben desvivir unos y otros, los que tienen la sartén por el mango y los que deben arrimar el ascua a la sardina. La tercera legislatura con Juanma Moreno como presidente, la de la consolidación del Partido Popular en Andalucía después de un pasado de fuerte arraigo socialista, tiene que ser la definitiva para la provincia de Jaén, la del golpe en la mesa, la de la discriminación positiva, la de arrimar el hombro sin mirar a los lados y la del aprovechamiento de un potencial tan reivindicado como eclipsado. La única tierra del mundo que encierra en sus fronteras casi sesenta y siete millones de olivos no puede vivir de la caridad cuando existe talento y talante para retener a una población que huye en busca de horizontes profesionales por culpa de la ausencia de iniciativa y de infraestructuras propias del siglo XXI, con las comunicaciones como máximo exponente de la vergüenza nacional. Sepan los lectores y los internautas, aunque muchos lo conocen por experiencia propia, que la estación de Renfe de la capital es, en este momento, intermodal. Los usuarios compran un billete ferroviario para llegar hasta Sevilla y, sin embargo, viajan en autobús hasta Córdoba y, después, en tren hasta la capital hispalense, dos modalidades de transporte público que convierten la experiencia en un capítulo inolvidable de sus vidas por el que, además, pagan. El problema es que el conformismo y las prisas por llegar tarde al destino ciega a quienes, cada cuatro años, tienen la responsabilidad de elegir a quienes prometen lo que luego no cumplen. Ni una hoja de reclamaciones en el largo historial del ferrocarril que atraviesa una provincia con una situación geográfica que ya quisieran otras. Es la triste realidad. Jaén tiene lo que merece. Mientras se sucede el cúmulo de despropósitos en vías abandonadas y en vagones tercermundistas, llueven proyectos encaminados a visualizar una gestión que nunca llega. La política, el arte de hacer posible lo imposible, anima a los ciudadanos a estar perfectamente entrenados para que, en caso de avería, retraso o robo de cableado, puedan salir corriendo y, de paso, sortear ese histórico recorrido más torcido que la frase de un niño de primero de Infantil. Ya no hay quien examine las asignaturas pendientes. Todo lo que tenga que llegar tendrá que ser a golpe de pancarta.

Reclamaciones por los sobres con distinta tonalidad sin consecuencias

Entre las reclamaciones que llegaron, a finales de la semana pasada, a la Junta Electoral de Andalucía, están las de una jiennense, de un municipio de Sierra Mágina, por la distinta tonalidad con la que llegaron los sobres a su domicilio particular. Hubo respuesta a su queja, con sospechas fundadas por la diferencia entre los impresos de unos partidos y de otros, algo que pudieron comprobar los electores perfectamente en las cabinas de los colegios abiertos ayer para votar. La resolución fue la siguiente: “A efectos de la emisión y escrutinio del voto en las próximas elecciones al Parlamento de Andalucía del 17 de mayo de 2026, pueden considerarse como válidos los sobres y papeletas confeccionados por las formaciones políticas que concurren a dichas elecciones y que hayan sido verificados a tal fin por las Juntas Electorales Provinciales conforme al modelo oficial aprobado correspondiente a cada circunscripción, con independencia de la tonalidad de verde con la que dichos sobres y papeletas hayan sido impresos”. Los vídeos en las redes sociales se sucedieron con una denuncia que no llegó a buen puerto, pero que al menos permitió el derecho al pataleo y que hizo que una ciudadana anónima de Jaén fuera una de las denunciantes.

EN CORTO. Día importante para los alcaldes

Los alcaldes no se jugaban su futuro en las elecciones celebradas ayer, pero también fue un día importante para ellos, defensores de las siglas bajo las que se presentan cada vez que toca ir a las urnas, con independencia de las excepciones, porque también están los que no tienen que rendir cuentas. Algunos depositaron su voto conscientes de que sería la última vez que lo harían, como el máximo dirigente municipal de Navas de San Juan, Joaquín Requena, quien tiene tomada la decisión de que no concurrirá a la próxima convocatoria municipal. Aquí se ve la diferencia que hay entre votar a un alcalde o a un presidente de la Junta de Andalucía, porque ya se sabe que hay ciudadanos que votan en su pueblo a un partido cuando son municipales y a otro distinto cuando son autonómicas o generales.