La cuenta de la vieja

La irrupción de Vox en barrios de la capital y en municipios de la provincia dibuja un escenario diferente en el que, sin embargo,

11 nov 2019 / 10:44 H.

Certeras eran las sumas y las restas que hacía María Josefa de Borbón cuando a su hermano, el rey Carlos IV, se le atrancaban las matemáticas. Y, aunque hoy en día son tan avanzadas las tecnologías que no hace falta ni pensar para realizar una operación, cuando llega una convocatoria electoral a todos nos gusta hacer la “cuenta de la vieja”, aquella famosa por su rapidez y su exactitud. Un ejemplo está en un colegio electoral del polígono del Valle, donde la imagen que acompaña a este texto puede dar fe de que el método de toda la vida, el del lápiz y el papel, resulta el más fiable cuando se trata de contar votos. Sin embargo, no son las formas lo que interesa en este análisis político, sino el fondo de una cita con las urnas que da una vuelta de tuerca en el devenir de los tiempos. En esta zona de la ciudad, con una arraigada tradición de voto hacia la izquierda, ganó el Partido Socialista, sí, pero la segunda fuerza más votada fue, sorprendentemente, Vox. Ni siquiera el Partido Popular. Tampoco Ciudadanos, el verdadero fracasado. Se trata de una tendencia que ocurrió en otros muchos lugares de la capital y de la provincia.

Las encuestas pronosticaron el “sorpasso” de la fuerza política que lidera Santiago Abascal a Ciudadanos e, incluso, al Partido Popular. En la tierra del mar de olivos, donde el mapa se tiñó de nuevo de rojo socialista, desapareció el azul del Partido Popular de los noventa y siete municipios y, sin embargo, irrumpió el verde de Vox en dos de ellos: Iznatoraf y Villanueva del Arzobispo. Desapareció, de esta forma, el naranja de Ciudadanos, el partido más damnificado en una cita con las urnas que pone en jaque al Gobierno de la Junta de Andalucía.

La tan añorada extrapolación del modelo político andaluz que promulgaban unos y otros queda en agua de borrajas en un escenario bastante complicado, por cierto, para la investidura. Si fue misión imposible formar gobierno después del 28 de abril, ahora será todo un sueño. El Partido Socialista no vio cubiertas sus expectativas, flaquearon las fuerzas de la izquierda de Unidas de Podemos, Ciudadanos se hundió y el Partido Popular recuperó terreno a pesar de la disputa de Vox de sus viejos feudos.

Así está la cosa en una España plural y democrática en la que atrás quedaron aquellos años de claro bipartidismo. El fenómeno social de Santiago Abascal llega a la provincia jiennense para quedarse. Si se trasladan los resultados de las elecciones generales a unas municipales, hoy en día habría dos alcaldes bajo el paraguas de este emergente partido. Además, en un buen puñado de municipios se convierte en la segunda fuerza política más votada: Aldeaquemada, Andújar, Arjonilla, Arquillos, Arroyo del Ojanco, Beas de Segura, Cambil, Cárcheles, Castellar, Frailes, Higuera de Calatrava, Ibros, Jamilena, Larva, Lopera, Martos, Navas de San Juan, Pozo Alcón, Puente de Génave, Quesada, Santa Elena, Santiago-Pontones, Segura de la Sierra y Sorihuela de Guadalimar. Curioso que, en ayuntamientos gobernados actualmente por los de Albert Rivera, como Aldeaquemada o Cárcheles, Vox se antepuso a Ciudadanos en unos resultados que a nadie dejó indiferente. Hasta en Porcuna se adelantó el Partido Popular a los “naranjas”, ahora, en manos de Miguel Moreno.

Por cierto, los populares jiennenses experimentaron un avance importante en la provincia, pero el presidente provincial no consiguió que la fuerza política a la que representa ganara en el pueblo en el que es alcalde, Santisteban del Puerto. Cierto que no es lo mismo votar a un alcalde que a un presidente del Gobierno, una máxima que hay que tener en cuenta en la extrapolación de unos resultados que dan rienda suelta a la imaginación. Dos mujeres quedan descolgadas del Congreso: Marián Adán y María Luisa del Moral.