Hablar de fútbol es lo único que tranquiliza entre la marabunta política, el discurso manido, el alboroto interesado, la judicialización de la vida pública y la ausencia de sentido común. Para que haya paz en las familias, para desviar las miradas hacia la normalidad, para que los vecinos se saluden en los rellanos... sólo queda hablar de fútbol. La historia demuestra que, cuando la cuerda se tensa hasta el punto de amenazar con la ruptura, siempre hay un partido, de fútbol, que invita a abandonar los extremos y dejar de tirar hasta que se acuerden otros de que ahí estaba el hilo de la conversación. Es lo único que queda en medio de un panorama rocambolesco y de preocupante crispación con capacidad para eclipsar los análisis de las últimas elecciones celebradas en el sur de España. Mientras el Partido Popular saborea la victoria a medias en Andalucía, el corazón del sanchismo queda tocado por el resultado de las urnas y por una causa de mayor contundencia: la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por “organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental”. ¿Es mejor hablar de política?
La pregunta es retórica y, como en botica, habrá respuestas de todo tipo. Sin embargo, toca fijar la mirada en el panorama autonómico al que, con independencia de lo que importa a la hora de las inversiones, también contribuye Jaén. Está claro que la provincia abandonó el selló de granero socialista y, aunque los votantes de María Jesús Montero mantuvieron el tipo en esta tierra más que en alguna otra, lo cierto es que los seguidores de Juanma Moreno siguen fieles a una figura que irrumpió con fuerza en 2018 y consolidó su fortaleza en 2022. Sigue intacta la representación parlamentaria jiennense, con seis diputados para el Partido Popular, cuatro para el Partido Socialista y uno para Vox, la única provincia, junto con Almería, donde sólo tres fuerzas políticas consiguen escaño, porque en el resto metió cabeza Adelante Andalucía, la del “sorpasso”, gracias a la excelente campaña liderada por el gaditano José Ignacio García, con capacidad para imponerse a una coalición, Por Andalucía, liderada por Antonio Maíllo, castigado, quizás, por las reminiscencias del pacto del Gobierno central.
El caso es que puede estar contento Juanma Moreno con el comportamiento del electorado jiennense, porque prácticamente en todos los municipios en los que gobierna actualmente consiguió afianzar su posicionamiento, excepto en tres: Arquillos, Cárcheles y Segura de la Sierra. No pueden decir lo mismo quienes pasarán a la oposición, porque hasta en veintisiete pueblos y ciudades hubo vuelco con respecto al signo político actual de sus ayuntamientos. No es lo mismo elegir a un alcalde que a un presidente de la Junta. Conste en acta. El “sobresaliente” obligará al Partido Popular a abrir un periodo de diálogo y entendimiento que tampoco tiene que ser obligatoriamente con Vox, considerado imprescindible ante la ausencia de mayoría absoluta, por lo que la incertidumbre deja en el aire la posibilidad de repetir elecciones. ¿Se imaginan? En Sevilla están convencidos de que la vuelta a las urnas será, en todo caso, la última puerta en abrir. Hay muchas más que tocar, antes, aunque estén cerradas con cinco llaves. Disipadas quedaron las dudas acerca del papel primordial que buscaba Jaén Merece Más en el tablero parlamentario poselectoral. ¿Fallaron los jiennenses o la estrategia política? A falta de pan, buenas son tortas, dice el refranero popular, pero la autocrítica siempre es buena antes de tirar, cuesta abajo, los balones. Quedan semanas complicadas hasta llegar a la constitución del Parlamento de Andalucía. No queda más remedio, mientras tanto, que hablar de fútbol. Todos en paz.
La rocambolesca situación del Ayuntamiento de Jódar hace que los concejales estén más centrados en las rencillas existentes entre los distintos partidos que en el día a día de uno de los municipios con más población de Sierra Mágina. Tiene claro el Partido Socialista, tal y como rubricó en una asamblea local, la necesidad de impulsar una moción de censura para acabar con el pacto antinatura vigente, el del Partido Popular e Izquierda Unida, con el bastón de mando en manos de Juana Cazorla, una alcaldesa que ha demostrado estar a las duras y a las maduras, con momentos de máxima complejidad e, incluso, sin cobrar por su trabajo y su exposición pública. Sin embargo, poco a poco se disipa el ruido generado en esta última semana, porque no será fácil convencer a las dos ediles del grupo de los no adscritos, que formaron parte del equipo de Gobierno bajo el paraguas de Podemos, para impulsar el cambio a un año del final del mandato. Todo parece indicar que serán los ciudadanos, en 2027, cuando estén llamados a decidir quién debe estar sentado en el sillón de mando y, ojo, el histórico Andrés Bódalo, ahora en Adelante Andalucía, peleará, como ya lo hace, por conseguir el giro más a la izquierda en su municipio.
Ya está marcado el camino para escribir un nuevo capítulo en la historia política de la Diputación de Jaén, con el relevo del presidente, Paco Reyes, que se marcha a la oposición de la Junta de Andalucía como parlamentario. El Partido Socialista celebró reunión de su Ejecutiva Provincial y convenió que hoy celebrará un comité extraordinario para elegir candidato, aunque todas las miradas están puestas en el vicepresidente y, a la vez, secretario general en Jaén, Juan Latorre, quien tendrá que abandonar su cargo de alcalde de Arjona para abarcar la nueva encomienda. La transición será rápida y, salvo imprevisto, está todo preparado para que el relevo se produzca un día antes de la constitución del Parlamento de Andalucía, con fecha 11 de junio del presente 2026. Dejar el acta de diputado es otra cuestión aparte.