Entre palmas y palmeros

Juanma Moreno, una vez más, visita la Romería de la Virgen de la Cabeza entre una comitiva en la que no faltó Juan Latorre, Partido Popular y Partido Socialista, juntos, pero no revueltos

28 abr 2026 / 08:00 H.

Conste en acta que el presidente de la Junta de Andalucía llegó al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza en coche oficial, por el camino que habitualmente utilizan las carretas, escoltado por la Policía Nacional. Que nadie piense que viajó en alguno de los helicópteros que sobrevolaron Sierra Morena... Por si las moscas. Allí estuvo, una vez más, Juanma Moreno, en el cerro que lleva el nombre de la Reina, la Madre, la Señora, esa aceituna dorada con luz de luna que congrega a miles de devotos procedentes de toda España cada último domingo de abril. Fue presidente por aclamación, porque lo mismo se escuchaban palmas a la Virgen que vítores al candidato a continuar en la senda de la gestión andaluza.

Es lo que tienen las romerías, en las que no hay albero ni polvo en el camino, sobre todo después de tanta lluvia —aclarado—, pero sí capacidad para ilustrar una época, un momento... Andújar ofreció en bandeja la posibilidad de peregrinar, cada uno por sitio, en una nada extraña coincidencia en la que, eso sí, estuvieron todos juntos, pero no revueltos. Para eso están los equipos, que hacen auténticas virguerías con el objetivo de que lo único que haya que cruzar entre enemigos políticos sean, si acaso, miradas. El pulso de la calle, en los prolegómenos de unas elecciones, pesa más que un quintal y, cuando hay que hacer ejercicio para mantener el tipo, para qué ir al gimnasio cuando existe maratón de fiestas, procesiones y romerías. No estuvo solo Juanma Moreno. Quienes tienen trienios en esto de la Virgen de la Cabeza saben que pocas veces hubo tanta concentración por metro cuadrado de dirigentes del Partido Popular, con Catalina García convertida en “la prometida” de Jaén... Con Jesús Estrella a caballo, por cierto, provisto de unas empanadas con capacidad para tapar todas las bocas que haya que tapar... Con Erik Domínguez con sonrisa Profiden... Con alcaldes, unos cuantos, que aprovecharon el viaje de sus cofradías, como Marino Aguilera, procedente de Alcalá la Real, o María del Mar Dávila, de Mancha Real, con el andujareño Paco Carmona de perfecto anfitrión. La marca está por encima del Partido Popular y es tan reconocible que, a su paso, sonaron las palmas entre tanto palmero, porque haberlos haylos, como en la viña del señor. El caso es que Juanma Moreno se dejó querer por los devotos en un lugar en el que pretende repetir experiencia, porque se encomendó a la Virgen de la Cabeza en 2022 y las encuestas quedaron a la altura de una zapatilla, con 58 diputados y una mayoría absoluta convertida en el estribillo de su canción. Repartió besos, abrazos, se hizo fotos y escenificó esa imagen bien medida, de cercanía, moderación y tranquilidad.

Hubo conversaciones de todo tipo entre la marabunta, hasta del tiempo, sobre todo cuando no quedó más remedio que chocar la mano en estos encuentros multitudinarios en los que prima el “buenrollismo”, la alegría y los “vivas” a diestro y siniestro. Nadie se libra.

Camino de Bruselas estaba Paco Reyes cuando la Virgen de la Cabeza bendijo a los fieles en la Romería más antigua de España, incluido a Manuel Fernández, el subdelegado del Gobierno de España en Jaén, presente en todas las oraciones. Bien representado estuvo el Partido Socialista con Juan Latorre, en su doble vertiente, tiple, también como secretario general y alcalde de Arjona. Tradición familiar. La titánica tarea de volcar los sondeos no es una cuestión de coser y cantar. Hay que ir a por todas, pisar los charcos, hacer el camino, subir al Cerro de la Cabeza y, bajo un sol de abril agradecido, rezar a la Reina de Sierra Morena, la milagrosa, la más querida, la que no entiende de política, sino de personas, esas almas que alegran con sus palmas.

Paco Reyes es tajante: “Estaré los cuatro años como parlamentario”

Nadie puede negar que el actual parlamentario Víctor Torres era el que más “papeletas” tenía para encabezar la lista del Partido Socialista por Jaén en las próximas elecciones autonómicas, quien, finalmente, concurrirá como número 3, después de Ángeles Férriz, por el efecto cremallera de las candidaturas. Sin embargo, el proceso de sucesión abierto en la Presidencia de la Diputación hizo que las direcciones provincial y regional se sentaran a negociar la mejor salida del actual presidente, Paco Reyes, en un momento en el que las urnas sirven en bandeja la oportunidad de situar a alguien con experiencia en un escaño estratégico y, de paso, lo mismo que ocurre con el Pisuerga y Valladolid. El caso es que estuvo sobre la mesa la posibilidad de ser elegido senador por la comunidad autónoma y quienes así lo apostillan aseguran que, como no había garantías porque depende de otras muchas circunstancias, hubo avenencia por todas las partes para que, finalmente, ocupe el cargo de cabeza de lista por Jaén. En la entrevista publicada por esta misma cronista dice tajante: “Estaré los cuatro años como parlamentario”. Calla, de esta manera, a quienes todavía consideran que, después de las elecciones, salvo resultado exitoso, se irá a Madrid.

EN CORTO. Ángeles Férriz, de “bolo” en “bolo”

Más del PSOE. Pletórica camina por la precampaña de las elecciones autonómicas la parlamen- taria Ángeles Férriz, con “bolos” políticos en todos los “saraos” en los que es protagonista la aspirante socialista a presidir la Junta de Andalucía, María Jesús Montero. La carolinense se hizo su propia estrategia de promoción y marketing en las redes sociales, sin necesidad de más apoyos que su trabajo diario, en los últimos casi cuatro años en el Parlamento, convertida en el “azote” sanitario del Partido Popular. Ahora tiene su recompensa, con la confianza expresa de la dirección regional y el cierre de filas de la provincial, con Juan Latorre al frente, su contrincante en las primarias, convencido, por cierto, de que hay que remar juntos para que el barco de Jaén llegue al puerto del progreso.