Hoy toca despedirme como consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente. Lo hago con el corazón lleno: de experiencias, de retos superados, de personas extraordinarias y de una enorme gratitud por haber podido servir a Andalucía desde un área tan esencial para nuestro futuro. He tenido la oportunidad de impulsar proyectos que protegen nuestra biodiversidad, fortalecen la gestión forestal, mejoran la calidad ambiental y ponen en valor la riqueza natural que nos define. Nada de esto habría sido posible sin el trabajo incansable de los equipos que me han acompañado y sin la confianza del presidente Juanma Moreno, a quien agradezco profundamente su apoyo y su liderazgo sereno y cercano. Me voy con la satisfacción del deber cumplido y con la certeza de que Andalucía seguirá avanzando hacia un modelo más sostenible y verde. Gracias por acompañarme en este camino”. Son las palabras, en redes sociales, de despedida de Catalina García Carrasco del equipo de Gobierno de la Junta de Andalucía, después de la sorpresa que supuso un forzado fuera de juego repleto de contenido. Queda tocado el Partido Popular ante una maniobra que supone una readaptación a una hoja de ruta en la que hay incertidumbres.
Está claro que la jiennense tendrá encaje después de una dedicación sin límites a las carteras encomendadas en la que, como en botica, hubo de todo. Le tocó bailar con la más fea en la pandemia y, en este sentido, reflotar un sistema sanitario público con evidentes debilidades fue una misión complicada que, con la presión de la oposición, la llevó hasta Sostenibilidad y Medio Ambiente para garantizar su continuidad en la primera línea autonómica. No habrá tercera oportunidad.
La primera duda de la nueva vía andaluza tiene que ver con la Alcaldía de Jaén. En Sevilla se empeñaron en introducir su nombre en las encuestas que miden la temperatura ciudadana, por lo que sigue en pie la posibilidad de que Catalina García, que no hay que olvidar que nació y creció en Jimena, esté en la fotografía de Santiago de Compostela del próximo sábado. No es la mejor opción para los populares jiennenses, cuya dirección provincial apostó por su continuidad en las tareas encomendadas hasta ahora, en manos de otra mujer con partida de nacimiento en Pozo Alcón: Adolfina Martínez. La segunda duda, teniendo presente que sigue como parlamentaria, es si será designada senadora por la comunidad autónoma andaluza. Y la tercera tiene que ver con la posibilidad de la existencia de un reenfoque territorial: La marcha del Gobierno de Andalucía libera a Catalina García de las cargas y el desgaste nacional o autonómico derivado de su gestión anterior, lo que le permitirá centrarse plenamente en el liderazgo de la provincia y en la fiscalización de proyectos pendientes. Nadie puede perder de vista su liderazgo en la tierra del mar de olivos. Por un lado, cuenta con haber sido la cabeza de lista del Partido Popular en las elecciones andaluzas, por lo que su salida del Ejecutivo le permite dedicarse a tiempo completo a la estrategia local y a consolidar las candidaturas del partido en la provincia. Por otro, su relevo en la Junta de Andalucía puede formar parte de los reajustes orgánicos, interpretado como una reestructuración interna para refrescar la imagen de la fuerza política con vistas a futuros ciclos electorales. Queda por conformar la estructura provincial y, más tarde, emprender el camino de la cita con las urnas generales. Todavía hay posibilidades de bordar un traje a medida y con gusto para quienes acompañan a una mujer que, con sus luces y sus sombras, estuvo a las duras y a las maduras. No tiene que ser fácil intentar barrer para casa cuando el viento sopla en contra.
Apenas un año y tres meses permaneció en el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de la capital. Fue candidato a la Alcaldía por Jaén Merece Más, ejerció de teniente de alcalde y, en cuanto vio que las pretensiones por las que llegó a la política estaban alejadas de la realidad, presentó su dimisión. Manuel Carlos Vallejo volvió a la Universidad, donde ejerce como catedrático del área de Organización de Empresas. Sin embargo, le quedó la espinita del servicio público clavada y tiene intenciones, según las fuentes consultadas, de volver a la palestra para trabajar por la ciudad en la que nació. El problema es que quiere hacerlo como candidato a la Alcaldía. El Partido Popular le tiró los tejos políticos y, sin embargo, en entorno aseguran que su única condición para la reaparición esperada es encabezar la lista. Habrá que esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos desde hoy hasta el próximo sábado, porque en San Clemente cuentan con él para los primeros puestos del “tablero” municipal, pero no para el “number one”, reservado para una mujer. De él dependerá la respuesta. Lo que sí está claro es que de Jaén Merece Más no quiere saber absolutamente nada, después de la experiencia en la que no hubo entendimiento.
Pertenece a esa generación de jóvenes del Partido Popular con experiencia que siempre están preparados para que, cuando suene el silbato, empiece la carrera. Se quedó fuera del tablero municipal en las anteriores elecciones municipales y, sin embargo, todavía está a tiempo de formar parte del Grupo Popular en el Ayuntamiento de la capital. Si Agustín González sale para dedicarse a otras cuestiones orgánicas o de gestión antes de que llegue mayo de 2027, el profesor será el siguiente en acceder al salón de plenos. También puede tener recorrido si Isabel Azañón es, finalmente, la aspirante al bastón de mando de una fuerza política con una gran variedad de familias dentro de una misma ideología.