Powered by
HACEMOS GLOBAL LO LOCAL

El hotel de las mudanzas

28-07-2026 / 08:00

Cambió el signo político de la Alcaldía de Jaén y cambiaron, hasta la presente, cinco concejales de tres grupos políticos. Quedan todavía meses de legislatura y puede haber más giros

Ya se sabe que los hoteles nunca pertenecen a quienes duermen en sus habitaciones. Son lugares de paso. El cliente entra con una llave, un número secreto o una tarjeta, permanece un tiempo y, tarde o temprano, tendrá que abandonar la habitación para que otro ocupe la misma cama. El Ayuntamiento de Jaén se parece mucho a uno de esos establecimientos señoriales que presiden el centro de las ciudades y que el alcalde, Julio Millán, quiere convertir en cinco estrellas. Su fachada permanece inalterable, orgullosa frente a la Catedral, mientras en su interior los huéspedes hacen y deshacen maletas al ritmo de la política. Las mudanzas imperan en una legislatura con más viajes que el baúl de la Piquer. Y lo que te rondaré, morena...

Está claro que las estancias no son para siempre. Los resultados de las elecciones municipales de 2023 situaron al Partido Popular en la Alcaldía gracias a un pacto de Gobierno con Jaén Merece Más. Empezó a dirigir la recepción y a repartir las habitaciones Agustín González y, con las reservas confirmadas y las fotografías itinerantes colgadas en las paredes, tocó de nuevo hacer las maletas. Ya había huéspedes que se estrenaron con la mudanza, como Erik Domínguez. El presidente provincial de la segunda fuerza política de la provincia y parlamentario hasta hace unos días, tuvo que cerrar uno de sus frentes abiertos para llegar a tiempo a los demás. No fue el único que dejó vacante la plaza. Cinco meses después, por motivos personales, abandonó Francisco Joaquín Martínez Garvín. Nada más se supo de él. Justo un mes después, cuando el calor más apretaba, el catedrático Manuel Carlos Vallejo, candidato a la Alcaldía por Jaén Merece Más, hizo el equipaje con la misma rapidez con la que, tiempo atrás, lo había deshecho. Las desavenencias con sus propios compañeros de habitación hicieron que abandonara el edificio antes de que cantara el gallo. Es complicada la convivencia a determinadas alturas de la vida. Más mudanzas. Recién estrenado 2025, hubo hasta cambio de mobiliario. Quienes estaban en la “suite” de la gobernabilidad tuvieron que acostumbrarse a vivir en la modestia de otras estancias reservadas a la oposición. Los concejales de Jaén Merece Más propiciaron una moción de censura que llevó a Julio Millán al lugar que ocupaba un mandato atrás. Quien recorría los pasillos preguntando por el director hoy es quien firma las órdenes desde el despacho principal. Está claro que en esta historia hay un huésped con la llave maestra. El partido provincialista, lejos de ocupar la habitación más grande, sostiene el manojo de llaves que abre todas las demás. Decide quién entra, quién sale y quién cambia de planta. En los hoteles, como en la política, a veces el verdadero poder no lo tiene quien duerme en el mejor aposento, sino quien controla la recepción.

El caso es que, un mes después, otro turista se despidió de tan singular inmueble. Alfonso García, del Partido Socialista, se marchó a la subdirección general de relaciones europeas e internacionales del Gobierno de España. Y, ahora, Isabel Cano-Caballero cambia la Plaza de Santa María por la de San Francisco.

Vox observa el trasiego desde el salón, a la espera de que la próxima reserva vuelva a alterar el orden. Mientras tanto, los botones se cruzan con los mismos clientes. Los ascensores suben y bajan a similares pasajeros. Hasta las conversaciones del vestíbulo parecen repetirse. Lo único que cambia es el nombre escrito en la tarjeta de la puerta. Es evidente que la política, lejos de construir el hotel, administra las habitaciones, porque, cuando el reloj marca el final de la estancia, todos, sin excepción, terminan dejando sus claves en el mostrador de recepción.

El hotel de las mudanzas
La autopista ferroviaria reabre la vieja herida del aislamiento

La llegada de la autopista ferroviaria al eje Algeciras-Madrid-Zaragoza, presentada por el Gobierno como una infraestructura estratégica para impulsar el transporte de mercancías, se convierte en Jaén en un nuevo episodio del histórico conflicto por las comunicaciones por tren de la provincia. Lo que desde el Ministerio y Adif se plantea como una inversión de modernización es interpretado por sectores políticos, empresariales y ciudadanos como la confirmación de que la tierra del mar de olivos vuelve a pagar el precio de una red insuficiente. La supresión temporal de servicios ferroviarios alimenta una sensación ya instalada desde hace años: cualquier avance en la red nacional se traduce en nuevos sacrificios para un territorio que reclama mejores conexiones con Madrid, Sevilla y el Levante. Sin embargo, el debate ya no gira sólo en torno a unas obras, sino que enfrenta dos modelos de entender la inversión: uno que prioriza la competitividad logística del país y otro que reclama que cualquier modernización vaya acompañada de una mejora tangible para los usuarios de una provincia con evidente deterioro de sus conexiones. La autopista reabre una vieja herida política: La del aislamiento por tren de los jiennenses.

EN CORTO. ¿Se presentará por otro partido el único alcalde de Vox de Jaén?

Es el único alcalde que consiguió Vox en las últimas elecciones municipales y nadie puede negar que, entre unas iniciativas y otras, se convirtió en el más mediático de toda la provincia. Sin embargo, Francisco García Avilés lleva tiempo pregonando en Puente de Génave que su intención es presentarse a la siguiente convocatoria electoral, en 2027, pero bajo el paraguas de otras siglas: el Partido Popular. Nada está cerrado y, aunque la decisión no sólo dependerá de él, da por sentada su continuidad en la tarea municipal, lejos del partido que lo encumbró y al que puso en evidencia con aquellos calendarios franquistas que trascendieron fronteras y con los que, eso sí, consiguió atraer todas las miradas.