Nuevo curso, normalidad extraña

Está la realidad de la calle, que es miedo a la pandemia en otoño y pavor porque el deastre económico nos pille de lleno... >> Y, de otro lado, la política y sus trastos a la cabeza donde parece incluso que la salud de la gente no es lo único prioritario

04 oct 2020 / 10:46 H.

Hemos entrado de lleno en el otoño, con viento desaforado pero sin agua suficiente para rematar el cosechón de aceituna que se esperaba y suele decirse que es ahora cuando se inicia siempre un nuevo curso, no ya solo por la vuelta a clase, que también, especialmente porque arranca la política con todo su brío. Es más, si los otoños siempre son calientes políticamente hablando, este de 2020 viene cuajado de alto octanaje a tenor de la estrategia general y compartida por muchos actores de la política: “Cuanto peor, mejor” para que haya elecciones cuanto antes, cueste lo que cueste, suceda lo que suceda alrededor., que es tanto... El fin justifica los medios, frase recurrente que unos atribuyen a Nicolás Maquiavelo, otros al teólogo alemán Hermmann Busenbaum o hay quien dice que está inspirada en el pensamiento de Napoleón. Así las cosas, estamos en un nuevo curso, ciertamente, pero con una normalidad extraña y preocupante. Todo es expectativa, todo es prevención, casi todo es miedo al mañana porque no sabemos realmente qué va a ser de nosotros sanitariamente y de nuestro trabajo, pues eso mejor dejarlo de lado que la salud es lo primero. Pero ¿qué será de nosotros tan vivitos y coleando si no tenemos con lo que alimentar a la familia? Tremenda dicotomía donde no debe haber duda que la mayor virtud de un ser humano es la propia existencia y que aquí y ahora suena tan clarividente como siempre, aunque sazonada con una desazón de infinita impaciencia y dolor agudo en las entrañas. Ya no es solo que nuestros hijos no vivirán mejor que nosotros, es que realmente nuestros hijos van a vivir de lo que nosotros podamos habernos hipotecado de por vida y no nos hayan quitado en estos tiempos tan inhóspitos en los que la banca también siempre gana. De esta nueva normalidad exasperante no puede salir nada nuevo si el ejemplo que nos da la clase política es el de un gallinero descontrolado y ajeno a los problemas de la calle, donde solo impera el lío para sacar tajada política del error ajeno. El pueblo llano lo ve con distancia y con los bolsillos vaciándose.

EN VOZ ALTA

El Grupo Bonilla sigue invirtiendo sus beneficios en si tierra y por 10 años sus naves serán centro logístico de Valeo

Acaba de abrir un mastodonte de nave en el nuevo polígono de Martos, que viene a enraizar Valeo con la ciudad de la Peña porque se convierte en su centro logístico. Son 25.000 metros cuadrados de instalaciones, que ha puesto en marcha una empresa marteña por los cuatro costados y que nace del convencimiento inequívoco de emprendimiento e inversión en su tierra de una familia, la del Grupo Bonilla. Martos es el motor de la economía industrial jiennense y habrá que darle buenas comunicaciones, sí o sí.

EN VOZ BAJA

Se enfrenta la dirección provincial del PP a una inquietud general de los antiguos dirigentes por el rumbo actual

Alejado del foco y sin cargo alguno tras una vida dedicada a la política, Gabino Puche podría decirse que es el guardián del “tarro de las esencias” de la derecha en Jaén (con el centenario Ramón Palacios aparte). Y quien conoce a Gabino sabe que no será visible ahora para los ciudadanos, pero que siempre está, por el bien de un partido que él fraguó a golpe de zapatos y neumáticos. Y en estos momentos no se corta para expresar alto y claro que el camino marcado por la dirección provincial no le gusta un pelo.

MUY PERSONAL

>> Quino, dibujante: “Por lo único que la edad no te resulta una porquería es porque vas entendiendo mejor la música que escuchas desde toda la vida”.
¡Adiós a un grande, al creador de Mafalda!

>> Andrés Ortiz Tafur, escritor: “Cambié Linares por Santiago-Pontones porque hay que doblar las esquinas de vez en cuando”.
¡Literatura en estado puro, futuro que es presente de Jaén!

>> Isabel Cabello, diseñadora de botellas de aceite: “Todo cambió por culpa de unos pocos, pero muy valientes que apostaron por la calidad y nos dieron alas para imaginar y crear obras de arte”.
CabelloxMure, una empresa que nos da brillo y autoestima

ADIVINA... ADIVINANZA

>> ¿Cuál es la excusa permanente para decir siempre que en Úbeda se pueden hacer las cosas más fácilmente?

>> Con sorpresa, ninguno de sus jefes lo arroparon en el acto más importante de su legislatura municipal.