Cabe pensar que lo que uno hace es lo mejor del mundo, pero si eso que se hace es ejemplo y admiración general, pues no hay otra que recorrer el camino del orgullo que siempre acaba en autoestima. Y no hay mejor vitamina para una sociedad que aquello de lo que presumimos, todo lo que aplaudimos desde la satisfacción de ser como somos y comprobar cómo hay historias aparentemente anónimas que si traspasan el umbral de conocimiento certifican un vendaval de reconocimiento social. Los Jiennenses del Año llegaron para quedarse hace 42 años y se han convertido en santo y seña, faro y guía de una provincia que cree en lo que hace y no se cansa de hacer lo que cree. Porque cualquiera se levanta cada día con el deseo de caminar hacia una meta que es conquista permanente, no le hace falta ningún empujón, pero si llegan sabe a gloria bendita.
Es, como se dice popularmente, ser profeta en tu tierra. Y que te aplaudan donde naciste, la gente que te conoce desde pequeño y ha visto cómo hacías realidad tus sueños, pues eso mismamente, que supone un aldabonazo de fortaleza que ni una millonada materialista es capaz de superar ni por tierra ni por mar ni por aire. Beben los Jiennenses del Año de un manantial inagotable, el de una sociedad civil que sabe distinguir lo importante de lo urgente y se adentra convencida en esos espacios de empatía tan necesaria para construir un futuro común y más halagüeño, por supuesto, porque es de recibo, nos lo merecemos y por ello trabajamos con absoluto ahínco. Es precisamente ahí, en lo de merecerlo por olvidos seculares, donde emana la gran trascendencia de los Jiennenses del Año: Hacer y nunca cansarse de hacer, así llueva ignorancia o dudas, porque siempre hay alguien dispuesto a tirar hacia adelante con el convencimiento del trabajo bien hecho. Jaén está llena de grandes iniciativas, artistas y deportistas ejemplares, empresas que traspasan fronteras y gente cuyo abrazo alimenta. Enhorabuena a todos ellos, son bandera de autoestima para Jaén y los jiennenses.
Loles Jaén > Semilla que germina, empeño que lidera.
Belin > Trazos en color de esperanza, celestial.
Antonio Pérez > Deporte y educación, orgullo y bandera.
Petroprix > De Martos al mundo, gestión de cum laude.
Luis Ortega > Soberbio ejemplo de servicio ciudadano.
La Calderona > Menudo yacimiento, gozo de historia viva.
Fejidf > Empatía y fortaleza, ganas y ejemplaridad.
Las buenas historias que son de aplauso
Gente que hace cosas y no se cansa